Enamórate de alguien que sepa tender la cama,
de un ladron de besos incautos,
Enamórate de quien te hable de otra cosa, de quien sabe estar lejos
y cerca de tí. De quien te marca en un concierto para que escuches la canción que más le gusta a él o la que hace recordarte, no te vayas.
Enámorate de quien te tome de la mano inconcientemente, sin planearlo.
Si sube los pies a tus piernas mientras ven una película en casa, no lo dejes ir.
Si canta en la regadera, también; y si no lo hace, aún más.
Enámorate de quien tiene muchos amigos y amigas,y más si está con ellos en los momentos difíciles.
Busca a quien te busque y acercate a quien disfruta lo que hace, su trabajo y su vida.
Pregúntale: ¿Has viajado solo?. Si la respuesta es sí: enamórate.
Enamórate si sabe cocinar y si no lo hace, que sepa resolverlo;
del que hable con la mirada.
Enamórate de quien piense en tí y te lo diga y cuando no, pues no.
Enamórate de quien sabe disfrutar un respiro lejos de todo, de quien tiene muchas anécdotas.
Si te pone límites y es claro al hablarte, quédate ahí.
Enamórate de la forma en que te busca y la forma en que se ha encontrado a él mismo.
Del que está orgulloso de la forma en que se lleva su vida, enamórate.
Si lee un libro en silencio mientras tú haces lo mismo, ¿qué más buscas?
Si respeta la rutina tanto como lo hace con la improvisación, anímate.
Si se ama, ámalo.
Enamórate de quién sabe apoyarse en tí y sabes que estará para tí.
Si se enreda sus pies con los tuyos, aún teniendolos fríos, enamórate.
Si se despierta antes y no te despierta, quédate ahí pero si te despierta con un beso, enámorate.
Si necesita un favor y te lo sabe pedir, ya estuvo.
Si está contigo porque lo decidió y no por no estar solo, puedes enamorarte.
Si no te necesita y aún así está contigo. Jamás lo dejes ir.