viernes, 30 de octubre de 2015

¿Hello?

 Y un día así, de pronto, Adele lanzó su nuevo disco titulado "25" con un sencillo llamado "Hello". Esto provocó que las redes sociales enloquecieran, y la búsqueda expedita de la canción por donde pudiera escucharse y ver.

Ver el video por lo menos un par de veces seguidas y que decir de escuchar la canción en todos lados, todo el tiempo. A todo esto súmarle que el video fue dirigido por el maravilloso, talentoso,  tenáz y guapo director de cine Xavier Dolan, del cual recomiendo todo su trabajo. Este joven director canadiense hizo un video perfecto, veo las escenas de " Les amours imaginaires" y el close up con los árboles de fondo aunado el dramatismo "à fleur de peau"....

Pareciera que esto lo estoy escribiendo una tarde de domingo con una taza de café en la mano, aunque, creo que sería la forma correcta de introducirse completamente en la lírica de la canción. Quizá un poco aislado, quizá un poco solo, así sí, se siente la canción.

Sin embargo, quitando un poco la nostalgia y poníendo los puntos en las ies, creo que Adele se fue a lo seguro, a una canción merecedora, rítmica, alargando las sílabas para respetar las octavas, no sé, está bien, solo eso.

Personalmente "someone like you" es un clásico y "make you feel my love" es una de las grandes joyas de Adele, y aún así, hay una canción que sacudió a todos, nadie puede negar que la métrica y la lírica son perfectas, que salió de lo convencional y además entro a todos nosotros, "rolling in the deep"  a mi humilde opinion es la mejor canción de esta consolidada artista. Honestamente estoy esperando algo así en este disco "25". Ojalá haya tenido el atrevimiento de experimentar algo más que las baladas pop que ya sabemos que nos gustan pero que siguen en este círculo de comodidad.

Ya nos hacía falta un poco de dramatismo, Adele.

domingo, 18 de octubre de 2015

Pasos adelante

Tenía varios años que no lo veía, siempre gustoso por saber de él, le enviaba mails despidiendome con “saludos cordiales”, ¡Pinches saludos cordiales!, en realidad entre líneas lo que quería decirle es que no podía olvidarlo.
En cuanto nos vimos ambos pudimos notar la emoción de cada uno al saludarnos, con un fuerte y profundo abrazo, recargando mi naríz y boca sobre su hombro, ambos sonriendo y muy alegres nos encontramos de nuevo.
Había estado en un de viaje de trabajo en Centroamérica y por supuesto tenía que pasar a la Ciudad de México para saludarnos.  
Todo es un recuerdo confundido en espacio y tiempo, la forma en que jugaba apuntándome con el dedo al corazón y disparando diciendo: ¡PUM!, realmente me disparaba al centro del corazón; y lo hizo suyo en tan pocas semanas. Recuerdo ese domingo que pasamos viendo televisión sobre el sillón como si fuera una balsa con nosotros náufragos en medio del mar, sin bajar los pies y uno encima del otro.
Así fue como nos enamoramos, en el café donde nos juntábamos como punto medio entre nuestros departamentos, todavía recuerdo el olor de café con cigarro al besarlo cuando llegaba, me parecía el sabor mas delicioso, ese bar de tragos baratos donde escuchábamos música antigua en una rocola vieja, así, estando juntos. Llegando y volviendo a pie por esa ciudad, de la mano por las banquetas, deteniéndonos solo en la luz roja del semáforo o para besarnos, caminábamos juntos y es por eso que volver a vernos es escontrarnos.
Nos vimos en frente del Palacio de Bellas Artes y después de saludarnos nos quedamos en silencio, pareció por un instante que empezábamos desde cero. Él, atrevidamente coloco su mano sobre mi hombro y me dijo: "yo te sigo". Mi mente se saturo de recuerdos de su mano en mi hombro:  bailando canciones de Daft Punk y Rolling Stones; en la cama mientras nos fundíamos en besos y nos desvestíamos mutuamente, el día que se puso borracho y casi se cae al bajar del taxi, me costo trabajo regresar de esos recuerdos. 
-¿todo bien?- preguntó.
-¡Sí, claro!- le respondí con un par de palmadas en la espalda. 
Nos metimos al primer cuadro en la calle de Motolinea para llevarlo a las tortas de adobo y pavo que tanto le presumía en correos, ahí rompimos el hielo con una ligera plática que actualizó nuestras vidas del trabajo, salimos mucho mas relajados. Después caminamos buscando algo que tomar y entramos a una cantina de la calle de Cuba, pedimos un mezcal y unas cervezas en la barra mientras recordábamos noches como esa pero en otra parte del mundo y parecía que en el mismo bar. Regresaron las miradas y las carcajadas junto con su escurrida forma de sentarse en el banco, todo. 

Salimos de ese lugar un poco después de las 9 de la noche y nos dirigimos hacia el monumento a la Revolución, ya hacía frío pero los dos estábamos ausentes de lo que no fuera uno del otro, caminamos unas cuadras sobre esas horribles banquetas y queriendo que fueran infinitas  llegamos a otro bar y fue ahí donde empezamos a anestesiar los limites y el miedo. Era una noche fresca y un poco húmeda, bebimos un par de cervezas mas y salimos a fumar un cigarro, mientras yo miraba la fachada del edificio de enfrente él me dijo sonriendo: -Has cambiado muy poco-. Preferí no decir nada y seguí fumando lo último de ese cigarro.
Salimos de ese bar y caminamos hacia Reforma, íbamos riendo y platicando, en los semáforos en rojo nos mirábamos a los ojos y sonreíamos uno para el otro, su cara iluminada con la luz roja, su sonrisa encantadora, sus ojos grandes y dilatados, de pronto quería decir algo pero me arrepentía, él trato de animarme para decirlo, yo simplemente me negaba con la cabeza. Hubo un instante donde éramos solo los dos y nuestros pasos hacían eco, la noche nos daba el efecto de tímidos amorosos pero solo eso. Cada paso nos acercábamos profundamente, no había forma perfecta de estar y eso me cagaba. La situación exacta para una pareja que no se atreve a soltarse el uno sel el otro pero no se tienen, caminar para aligerar tensión y no detenernos para no poder quedar uno con el otro de frente, el ambiente cambiante y el espacio que se modifica;de los que van a pie, el tiempo si pasa, la temperatura es más baja y se siente mas el viento correr. Caminar nos daba mas paciencia, nos dejaba postergar, nos cansaba para no pensar, quizá caminando se siente menos. Al menos para mí.
Llegamos al cruce con Insurgentes, poco decorosa la escena  pero no importaba, nos detuvimos un segundo, ambos estábamos cansados de caminar sin rumbo. Todavía recuerdo como me miraba, con encanto, con cariño, con todo lo que él era. Yo lo miraba con tanto asombro de tenerlo ahí, frente a mí. 
La luz roja terminó y teníamos que seguir, ¡siempre hay que seguir, puta madre!. Le dije que había una fiesta a la cual estaría bueno llegar para dejar de estar en la calle.
-¿Otra vez?- Me preguntó
-¿qué? Le respondí un poco aterrado 
-Nos vamos, no quiero seguir caminado- si hubiera sido metáfora me hubiera matado.
Lo convencí y le prometí que sería el último trayecto de la noche. Seguimos caminando aunque en taxi. 
Llegamos a la fiesta con grandes amigos de toda la vida y un gran ambiente, la música a un volumen perfecto para poder platicar. Al final, a nuestra edad ya no bailamos como antes.
Bebimos mas cerveza y otro mezcal mientras seguíamos recordando. Éramos él yo, la música y una luces tenues lo único que recuerdo. 
Detrás de una carcajada siguió una sonrisa, se acercó a mí, puso una mano sobre mi hombro como en los mejores tiempos, mi corazón iba a estallar, y estoy seguro que sus labios tocaron los míos por un instante, sucedió el instante al que tenemos derecho una vez en la vida, donde se detiene el universo por ese segundo. Me hice para atrás, quería estallar, mi boca estaba seca y mi espalda tensa. Necesitaba salir de ahí, volver a caminar, necesitaba dejar de escucharme. 
-¿qué pasa?- me preguntó confundido
-creo que mejor no- le respondí seco
-creí que sentíamos lo mismo, quizá estoy confundido- me reprochó pero jamas me soltó del hombro.
-no hay cosa que tenga mas ganas de hacer que besarte y fundirme contigo, dejar de ser un recuerdo y convertirnos en hoy; pero te vas, el que se queda soy yo- respondí 
Me miro con una cara rígida y sus ojos con los míos me dijo:
-¡Vámonos!-
Parecía que sólo éramos él y yo en todo ese departamento. No había tiempo ni lugar. Solo nosotros dos
-¿a qué me voy contigo?, no tengo nada allá- le respondío
Y me atravesó con sus palabras:
-no sé a qué le tienes miedo y por qué dudas. Me daría más miedo perderme en los recuerdos, como lo estas haciendo, que regresar al mundo a crear nuevos, conmigo o sin mi. Mírate, aquí tampoco tienes nada, ¿qué podrías peder?. Efectivamente, allá no hay nada seguro, solamente tenemos las ganas de hacer algo juntos, es una apuesta que tienes todo por ganar y no mucho que peder.- 
-¡vámonos, hay que salir!- le dije.
-¡no!, no volveremos a caminar. Escucha, caminar no significa avanzar si vas en la dirección incorrecta.- me retumbaron sus palabras, quebró lo que por años había sido mi salvavidas, terminó por hundirme y al mismo tiempo me enseño que yo podía nadar. 
Hubo un silencio entre los dos, lo tomé de la mano, le di el beso de reconstrucción, de nosotros y le dije: 
-vámonos-
No dejaré de caminar pero si buscaré la dirección  correcta.

lunes, 12 de octubre de 2015

Y aunque enamorarme de ti me lo tengas prohibido,
quiero bailar.

jueves, 1 de octubre de 2015

Espejitos por Ciudad, un trato injusto. Corredor Cultural Chapultepec

Todos recordamos esa historia que adoptamos como representación de abuso sobre la inocencia y la confianza. Recordamos ese cuento donde los españoles al llegar a América continental intercambiaron oro por espejos con los habitantes originarios del lugar.
¡Ah, pues no hemos aprendido nada!. Hace poco más de un mes, el GDF a través de la Secretaría de Cultura presentó a puerta cerrada un proyecto llamado "Corredor Cultural Chapultepec", diseñado por Fernando Romero (yerno de S.M. Slim) explica la creación de nuevo "espacio público".
Del párrafo anterior, ¿Qué es incongruente?
Desde mi humilde opinión: que Miguel Ángel Mancera emergió como jefe de gobierno capitalino de un cónclave izquierdista para dar continuidad a la administración de Marcelo Ebrard y que hoy no responde al discurso "progresista" de un proyecto de esta naturaleza.

Pero hablemos del proyecto de manera técnica general. Al presentar el proyecto, insisto que fue a puerta cerrada, explicaron que es un segundo piso peatonal, una estructura sostenida por columnas donde en el subsuelo corre la línea 1 del metro, a nivel de rasante (piso, asfalto) los carriles de avenida Chapultepec y en un nuevo segundo piso la calle y el "nuevo espacio público". Explican que el área peatonal se incrementará 60 000 m2 dándole prioridad a la movilidad no motorizada.
Será un elemento de conexión entre las colonia limítrofes como la Roma, Juárez, Zona Rosa y Chapultepec. Habrá un incremento de espacios de cultura y esparcimiento.
La inversión, al ser privada, no generará deuda ni gasto público, por lo que es muy pinche sustentable. Además que solamente el 18% de la superficie estará destinado a concesiones privadas. Cuando hablas de porcentaje pues no es tanto pero dimensionas cuando hablas de un porcentaje dentro del espacio público (más de 20 000 m2). ¡Ya es un chingo!.
Compararon el proyecto como un análogo de Las Ramblas en Barcelona o el aclamado High Line de Nueva York.  Todo lo anterior fue acompañado por unos renders excelentes, aspiracionales, bastante llegadores y llenadores.




Y entonces, ¿por qué nos ponemos al pedo? ¿Por qué habemos gente en desacuerdo con este progreso?

Muy fácil, porque son chingaderas. Porque se presentó un proyecto ya aprobado con todo y fideicomiso a puerta cerrada, y entonces, ¿La opinion pública, la participación ciudadana? ¿Por qué a puerta cerrada? Miguel Ángel Mancera no ha entendido que está para servir a la ciudadanía y no a las cúpulas de poder.

Hablan de generar espacio público como en Las ramblas y el High Line. ¿Qué? Los espacios antes mencionados respetaron lo existente; son una adaptación a renovar la ciudad; el comportamiento inherente de las estructuras urbanas es el uso de lo existente, fuera de sus pragmatismos estúpidos de crear espacio público. Las ramblas son zonas de tránsito lento con una sutil conectividad transversal, un paseo delicioso por el centro de Barcelona. En el caso del High Line, estructura elevada, reciclada, respetada y adaptada para modificar su uso y generar espacio público.
Avenida Chapultepec tiene 11 carriles para auto y unas banquetas que dan miedo. Atravesar en bicicleta o caminando genera una espiritualidad repentina al querer que todos los santos te ayuden a pasar. Chapultepec es calle, debe mantener esa vocación. Conservar esa baja escala al peaton y al ciclista, porque eso si, el CCC dice que prioriza a los que van a pie. ¡No mamen!, ¿A cuántas personas de movilidad reducida han visto subir y bajar puentes peatonales?, El esfuerzo que hace una persona de la tercera edad para librar, por lo menos, 5.50 m al utilizar un puente que tenga o no rampas, son un obstáculo para la movilidad (Ciudad 8-80, ciudad humana) y que este arquitectísimo Romero manda a un segundo piso, a través de rampas de más de 80 m de longitud y escaleras que, perdón por mi francés, pero que las suba su abuela.

Hablan sobre generar atajos................... ¿Neta?, no me crean, pero yo recuerdo que me enseñaron que la distancia más corta entre dos puntos es una línea recta y no una rampa de 100 m de largo para subir y luego otros para bajar o atravesar un bajo puente inseguro.

El CCC no conecta, genera un límite físico, una barrera de columnas y trabes con vegetación; Imaginen una estación de la línea 2 del metro (azul), por ejemplo, General Anaya. Quieres pasar de la parte poniente de Tlalpan a la parte Oriente. Pues entras a la estación, subes las escaleras, atraviesas Tlalpan por arriba, bajas las escaleras y sales de la estación.  Todo eso no sería tan cansado, distante y complicado si el metro no dividiera Tlalpan de esa forma y la conexión transversal fuera una banqueta amplia, bonita, iluminada, con árboles. ¿Notan la diferencia?



El slogan del Gobierno del DF en estos momentos es "Capital Social", quiero pensar que es por una ideología de impulso social y democrática. Entonces, ¿Por qué generar espacios de "cultura" en la zona con más museos y galerías de todo el DF, 42 museo dice INEGI?, ¿Generar un parque al lado del bosque de Chapultepec? ¡Duh!. Eso me parece elitista, segregador,  anti democrático y anti urbano.  Hace poco estaba leyendo un "tuit" de alguien al que no recuerdo su nombre de usuario y decía: "que la ciudad no es suya y tampoco se mandan solos". Espero haber marcado ese "tuit" como favorito y es justo lo que debemos imponer.

Basta de malas retóricas y pragmatismos endebles. No nos hablen de espacio público porque nosotros somos los que caminamos día a día esta ciudad, su puta mala retórica nos quiere dar espejitos a cambio de nuestra ciudad, ojalá sigamos defendiendo de la mala semántica y de las cúpulas de poder lo que es nuestro por derecho legitimo y por apropiación, nuestra ciudad. No hablen de peatones y ciclistas si no saben caminar por las banquetas. Espero que algún día esta ciudad, junto con sus habitantes, tengamos claridad y congruencia.