viernes, 30 de octubre de 2015

¿Hello?

 Y un día así, de pronto, Adele lanzó su nuevo disco titulado "25" con un sencillo llamado "Hello". Esto provocó que las redes sociales enloquecieran, y la búsqueda expedita de la canción por donde pudiera escucharse y ver.

Ver el video por lo menos un par de veces seguidas y que decir de escuchar la canción en todos lados, todo el tiempo. A todo esto súmarle que el video fue dirigido por el maravilloso, talentoso,  tenáz y guapo director de cine Xavier Dolan, del cual recomiendo todo su trabajo. Este joven director canadiense hizo un video perfecto, veo las escenas de " Les amours imaginaires" y el close up con los árboles de fondo aunado el dramatismo "à fleur de peau"....

Pareciera que esto lo estoy escribiendo una tarde de domingo con una taza de café en la mano, aunque, creo que sería la forma correcta de introducirse completamente en la lírica de la canción. Quizá un poco aislado, quizá un poco solo, así sí, se siente la canción.

Sin embargo, quitando un poco la nostalgia y poníendo los puntos en las ies, creo que Adele se fue a lo seguro, a una canción merecedora, rítmica, alargando las sílabas para respetar las octavas, no sé, está bien, solo eso.

Personalmente "someone like you" es un clásico y "make you feel my love" es una de las grandes joyas de Adele, y aún así, hay una canción que sacudió a todos, nadie puede negar que la métrica y la lírica son perfectas, que salió de lo convencional y además entro a todos nosotros, "rolling in the deep"  a mi humilde opinion es la mejor canción de esta consolidada artista. Honestamente estoy esperando algo así en este disco "25". Ojalá haya tenido el atrevimiento de experimentar algo más que las baladas pop que ya sabemos que nos gustan pero que siguen en este círculo de comodidad.

Ya nos hacía falta un poco de dramatismo, Adele.

domingo, 18 de octubre de 2015

Pasos adelante

Tenía varios años que no lo veía, siempre gustoso por saber de él, le enviaba mails despidiendome con “saludos cordiales”, ¡Pinches saludos cordiales!, en realidad entre líneas lo que quería decirle es que no podía olvidarlo.
En cuanto nos vimos ambos pudimos notar la emoción de cada uno al saludarnos, con un fuerte y profundo abrazo, recargando mi naríz y boca sobre su hombro, ambos sonriendo y muy alegres nos encontramos de nuevo.
Había estado en un de viaje de trabajo en Centroamérica y por supuesto tenía que pasar a la Ciudad de México para saludarnos.  
Todo es un recuerdo confundido en espacio y tiempo, la forma en que jugaba apuntándome con el dedo al corazón y disparando diciendo: ¡PUM!, realmente me disparaba al centro del corazón; y lo hizo suyo en tan pocas semanas. Recuerdo ese domingo que pasamos viendo televisión sobre el sillón como si fuera una balsa con nosotros náufragos en medio del mar, sin bajar los pies y uno encima del otro.
Así fue como nos enamoramos, en el café donde nos juntábamos como punto medio entre nuestros departamentos, todavía recuerdo el olor de café con cigarro al besarlo cuando llegaba, me parecía el sabor mas delicioso, ese bar de tragos baratos donde escuchábamos música antigua en una rocola vieja, así, estando juntos. Llegando y volviendo a pie por esa ciudad, de la mano por las banquetas, deteniéndonos solo en la luz roja del semáforo o para besarnos, caminábamos juntos y es por eso que volver a vernos es escontrarnos.
Nos vimos en frente del Palacio de Bellas Artes y después de saludarnos nos quedamos en silencio, pareció por un instante que empezábamos desde cero. Él, atrevidamente coloco su mano sobre mi hombro y me dijo: "yo te sigo". Mi mente se saturo de recuerdos de su mano en mi hombro:  bailando canciones de Daft Punk y Rolling Stones; en la cama mientras nos fundíamos en besos y nos desvestíamos mutuamente, el día que se puso borracho y casi se cae al bajar del taxi, me costo trabajo regresar de esos recuerdos. 
-¿todo bien?- preguntó.
-¡Sí, claro!- le respondí con un par de palmadas en la espalda. 
Nos metimos al primer cuadro en la calle de Motolinea para llevarlo a las tortas de adobo y pavo que tanto le presumía en correos, ahí rompimos el hielo con una ligera plática que actualizó nuestras vidas del trabajo, salimos mucho mas relajados. Después caminamos buscando algo que tomar y entramos a una cantina de la calle de Cuba, pedimos un mezcal y unas cervezas en la barra mientras recordábamos noches como esa pero en otra parte del mundo y parecía que en el mismo bar. Regresaron las miradas y las carcajadas junto con su escurrida forma de sentarse en el banco, todo. 

Salimos de ese lugar un poco después de las 9 de la noche y nos dirigimos hacia el monumento a la Revolución, ya hacía frío pero los dos estábamos ausentes de lo que no fuera uno del otro, caminamos unas cuadras sobre esas horribles banquetas y queriendo que fueran infinitas  llegamos a otro bar y fue ahí donde empezamos a anestesiar los limites y el miedo. Era una noche fresca y un poco húmeda, bebimos un par de cervezas mas y salimos a fumar un cigarro, mientras yo miraba la fachada del edificio de enfrente él me dijo sonriendo: -Has cambiado muy poco-. Preferí no decir nada y seguí fumando lo último de ese cigarro.
Salimos de ese bar y caminamos hacia Reforma, íbamos riendo y platicando, en los semáforos en rojo nos mirábamos a los ojos y sonreíamos uno para el otro, su cara iluminada con la luz roja, su sonrisa encantadora, sus ojos grandes y dilatados, de pronto quería decir algo pero me arrepentía, él trato de animarme para decirlo, yo simplemente me negaba con la cabeza. Hubo un instante donde éramos solo los dos y nuestros pasos hacían eco, la noche nos daba el efecto de tímidos amorosos pero solo eso. Cada paso nos acercábamos profundamente, no había forma perfecta de estar y eso me cagaba. La situación exacta para una pareja que no se atreve a soltarse el uno sel el otro pero no se tienen, caminar para aligerar tensión y no detenernos para no poder quedar uno con el otro de frente, el ambiente cambiante y el espacio que se modifica;de los que van a pie, el tiempo si pasa, la temperatura es más baja y se siente mas el viento correr. Caminar nos daba mas paciencia, nos dejaba postergar, nos cansaba para no pensar, quizá caminando se siente menos. Al menos para mí.
Llegamos al cruce con Insurgentes, poco decorosa la escena  pero no importaba, nos detuvimos un segundo, ambos estábamos cansados de caminar sin rumbo. Todavía recuerdo como me miraba, con encanto, con cariño, con todo lo que él era. Yo lo miraba con tanto asombro de tenerlo ahí, frente a mí. 
La luz roja terminó y teníamos que seguir, ¡siempre hay que seguir, puta madre!. Le dije que había una fiesta a la cual estaría bueno llegar para dejar de estar en la calle.
-¿Otra vez?- Me preguntó
-¿qué? Le respondí un poco aterrado 
-Nos vamos, no quiero seguir caminado- si hubiera sido metáfora me hubiera matado.
Lo convencí y le prometí que sería el último trayecto de la noche. Seguimos caminando aunque en taxi. 
Llegamos a la fiesta con grandes amigos de toda la vida y un gran ambiente, la música a un volumen perfecto para poder platicar. Al final, a nuestra edad ya no bailamos como antes.
Bebimos mas cerveza y otro mezcal mientras seguíamos recordando. Éramos él yo, la música y una luces tenues lo único que recuerdo. 
Detrás de una carcajada siguió una sonrisa, se acercó a mí, puso una mano sobre mi hombro como en los mejores tiempos, mi corazón iba a estallar, y estoy seguro que sus labios tocaron los míos por un instante, sucedió el instante al que tenemos derecho una vez en la vida, donde se detiene el universo por ese segundo. Me hice para atrás, quería estallar, mi boca estaba seca y mi espalda tensa. Necesitaba salir de ahí, volver a caminar, necesitaba dejar de escucharme. 
-¿qué pasa?- me preguntó confundido
-creo que mejor no- le respondí seco
-creí que sentíamos lo mismo, quizá estoy confundido- me reprochó pero jamas me soltó del hombro.
-no hay cosa que tenga mas ganas de hacer que besarte y fundirme contigo, dejar de ser un recuerdo y convertirnos en hoy; pero te vas, el que se queda soy yo- respondí 
Me miro con una cara rígida y sus ojos con los míos me dijo:
-¡Vámonos!-
Parecía que sólo éramos él y yo en todo ese departamento. No había tiempo ni lugar. Solo nosotros dos
-¿a qué me voy contigo?, no tengo nada allá- le respondío
Y me atravesó con sus palabras:
-no sé a qué le tienes miedo y por qué dudas. Me daría más miedo perderme en los recuerdos, como lo estas haciendo, que regresar al mundo a crear nuevos, conmigo o sin mi. Mírate, aquí tampoco tienes nada, ¿qué podrías peder?. Efectivamente, allá no hay nada seguro, solamente tenemos las ganas de hacer algo juntos, es una apuesta que tienes todo por ganar y no mucho que peder.- 
-¡vámonos, hay que salir!- le dije.
-¡no!, no volveremos a caminar. Escucha, caminar no significa avanzar si vas en la dirección incorrecta.- me retumbaron sus palabras, quebró lo que por años había sido mi salvavidas, terminó por hundirme y al mismo tiempo me enseño que yo podía nadar. 
Hubo un silencio entre los dos, lo tomé de la mano, le di el beso de reconstrucción, de nosotros y le dije: 
-vámonos-
No dejaré de caminar pero si buscaré la dirección  correcta.

lunes, 12 de octubre de 2015

Y aunque enamorarme de ti me lo tengas prohibido,
quiero bailar.

jueves, 1 de octubre de 2015

Espejitos por Ciudad, un trato injusto. Corredor Cultural Chapultepec

Todos recordamos esa historia que adoptamos como representación de abuso sobre la inocencia y la confianza. Recordamos ese cuento donde los españoles al llegar a América continental intercambiaron oro por espejos con los habitantes originarios del lugar.
¡Ah, pues no hemos aprendido nada!. Hace poco más de un mes, el GDF a través de la Secretaría de Cultura presentó a puerta cerrada un proyecto llamado "Corredor Cultural Chapultepec", diseñado por Fernando Romero (yerno de S.M. Slim) explica la creación de nuevo "espacio público".
Del párrafo anterior, ¿Qué es incongruente?
Desde mi humilde opinión: que Miguel Ángel Mancera emergió como jefe de gobierno capitalino de un cónclave izquierdista para dar continuidad a la administración de Marcelo Ebrard y que hoy no responde al discurso "progresista" de un proyecto de esta naturaleza.

Pero hablemos del proyecto de manera técnica general. Al presentar el proyecto, insisto que fue a puerta cerrada, explicaron que es un segundo piso peatonal, una estructura sostenida por columnas donde en el subsuelo corre la línea 1 del metro, a nivel de rasante (piso, asfalto) los carriles de avenida Chapultepec y en un nuevo segundo piso la calle y el "nuevo espacio público". Explican que el área peatonal se incrementará 60 000 m2 dándole prioridad a la movilidad no motorizada.
Será un elemento de conexión entre las colonia limítrofes como la Roma, Juárez, Zona Rosa y Chapultepec. Habrá un incremento de espacios de cultura y esparcimiento.
La inversión, al ser privada, no generará deuda ni gasto público, por lo que es muy pinche sustentable. Además que solamente el 18% de la superficie estará destinado a concesiones privadas. Cuando hablas de porcentaje pues no es tanto pero dimensionas cuando hablas de un porcentaje dentro del espacio público (más de 20 000 m2). ¡Ya es un chingo!.
Compararon el proyecto como un análogo de Las Ramblas en Barcelona o el aclamado High Line de Nueva York.  Todo lo anterior fue acompañado por unos renders excelentes, aspiracionales, bastante llegadores y llenadores.




Y entonces, ¿por qué nos ponemos al pedo? ¿Por qué habemos gente en desacuerdo con este progreso?

Muy fácil, porque son chingaderas. Porque se presentó un proyecto ya aprobado con todo y fideicomiso a puerta cerrada, y entonces, ¿La opinion pública, la participación ciudadana? ¿Por qué a puerta cerrada? Miguel Ángel Mancera no ha entendido que está para servir a la ciudadanía y no a las cúpulas de poder.

Hablan de generar espacio público como en Las ramblas y el High Line. ¿Qué? Los espacios antes mencionados respetaron lo existente; son una adaptación a renovar la ciudad; el comportamiento inherente de las estructuras urbanas es el uso de lo existente, fuera de sus pragmatismos estúpidos de crear espacio público. Las ramblas son zonas de tránsito lento con una sutil conectividad transversal, un paseo delicioso por el centro de Barcelona. En el caso del High Line, estructura elevada, reciclada, respetada y adaptada para modificar su uso y generar espacio público.
Avenida Chapultepec tiene 11 carriles para auto y unas banquetas que dan miedo. Atravesar en bicicleta o caminando genera una espiritualidad repentina al querer que todos los santos te ayuden a pasar. Chapultepec es calle, debe mantener esa vocación. Conservar esa baja escala al peaton y al ciclista, porque eso si, el CCC dice que prioriza a los que van a pie. ¡No mamen!, ¿A cuántas personas de movilidad reducida han visto subir y bajar puentes peatonales?, El esfuerzo que hace una persona de la tercera edad para librar, por lo menos, 5.50 m al utilizar un puente que tenga o no rampas, son un obstáculo para la movilidad (Ciudad 8-80, ciudad humana) y que este arquitectísimo Romero manda a un segundo piso, a través de rampas de más de 80 m de longitud y escaleras que, perdón por mi francés, pero que las suba su abuela.

Hablan sobre generar atajos................... ¿Neta?, no me crean, pero yo recuerdo que me enseñaron que la distancia más corta entre dos puntos es una línea recta y no una rampa de 100 m de largo para subir y luego otros para bajar o atravesar un bajo puente inseguro.

El CCC no conecta, genera un límite físico, una barrera de columnas y trabes con vegetación; Imaginen una estación de la línea 2 del metro (azul), por ejemplo, General Anaya. Quieres pasar de la parte poniente de Tlalpan a la parte Oriente. Pues entras a la estación, subes las escaleras, atraviesas Tlalpan por arriba, bajas las escaleras y sales de la estación.  Todo eso no sería tan cansado, distante y complicado si el metro no dividiera Tlalpan de esa forma y la conexión transversal fuera una banqueta amplia, bonita, iluminada, con árboles. ¿Notan la diferencia?



El slogan del Gobierno del DF en estos momentos es "Capital Social", quiero pensar que es por una ideología de impulso social y democrática. Entonces, ¿Por qué generar espacios de "cultura" en la zona con más museos y galerías de todo el DF, 42 museo dice INEGI?, ¿Generar un parque al lado del bosque de Chapultepec? ¡Duh!. Eso me parece elitista, segregador,  anti democrático y anti urbano.  Hace poco estaba leyendo un "tuit" de alguien al que no recuerdo su nombre de usuario y decía: "que la ciudad no es suya y tampoco se mandan solos". Espero haber marcado ese "tuit" como favorito y es justo lo que debemos imponer.

Basta de malas retóricas y pragmatismos endebles. No nos hablen de espacio público porque nosotros somos los que caminamos día a día esta ciudad, su puta mala retórica nos quiere dar espejitos a cambio de nuestra ciudad, ojalá sigamos defendiendo de la mala semántica y de las cúpulas de poder lo que es nuestro por derecho legitimo y por apropiación, nuestra ciudad. No hablen de peatones y ciclistas si no saben caminar por las banquetas. Espero que algún día esta ciudad, junto con sus habitantes, tengamos claridad y congruencia.




viernes, 14 de agosto de 2015

Historias repetitivas, el mal de muchos.

Mis historias las termino en un punto y coma; aunque los demás me sueltan en un punto final.

Cuando tienes claro lo que buscas y también sabes perfectamente donde no encajas, prefieres bailar toda la noche y dejar de preocuparte por construir empatías vacías e innecesarias que, si te descuidas, terminan siendo deslealtad a ti mismo.

Después de haberte perdonado y reconciliado contigo mismo, haber tomado distancia por las apaleadas que  tus propios sentimientos te dieron por haberlos sacado del baúl y ¿por qué no? de haber armado broncas por defender, algunas por primera vez, lo que realmente sientes y piensas. Cuando tienes por fin un poco de claridad y sobre todo confianza en lo que emana naturalmente de tu corazón y mente. Nuevamente regresas, un poco más "entrenado" y por fin tienes ganas de relacionarte con alguien más, pero ... ¡vale verga!.

No sé si les ha pasado pero han sentido que no se enamoran ya, que uno de pronto se pregunta ¿Cómo le hacen los demás para estar enamorado?, y de pronto conoces gente y sales a tomar un café, una cerveza, vas a conciertos, y comen juntos, hablan de temas interesantes y de taradeces, y de pronto es un buen "compa" y hasta en la cama hay o no entendimiento pero.... pero ... ¿Y luego?. Las mariposas en el estómago, ¿dónde están?.

La respuesta está en el pasado. ¿Con cuál de tus ex volverías?. Si la respuesta es NINGUNO, ¡Felicidades!, ya tienes un pie del otro lado, ahora lo que tienes que hacer es moverte en diferentes círculos, porque el lugar donde encontraste a tus ex está lleno de tus ex. Ej. Deja de buscar calcetines en el cajón de los calzones.




jueves, 23 de julio de 2015

1461 noches sin Amy

Jamás vi a Amy Winehouse en vivo, y recuerdo que la escuchaba sin saber el fenómeno que era, no se necesita ser experto para saber que su voz era única y que de verdad sus canciones eran fatidicamente hermosas.
Hoy sabemos que su tesitura era muy particular, contralto, la más grave de las voces femeninas y esos mismos graves que le salían facilísimos y a mi parecer no eran del diafragma sino de la boca del corazón (pinche cursi yo).  el 23 de julio del 2011 murió una persona que evidentemente tenía una carrera en ascenso pero su persona iba decresciendo cada momento. Si cada canción era un refelejo de lo que tenía por dentro, evidentemente, el final no podía ser diferente y eso, la convierte en una grande.

Efectivamente, "love is a losing game" y te amamos Amy.

Desde "take the bo", "rehab", "you know i´m no good" hasta "will you still love tomorrow" y "wake up alone", no ubico una canción que no sea una "joyita" (ajá).
Han pasado 1461 noches sin Amy, a ver cuantas más aguantamos.


lunes, 25 de mayo de 2015

Caminemos

Caminar como acción de movimiento, antiestático. Caminar como recorrido y por supuesto como arraigo a un lugar.
Caminar como reconociliación consigo mismo y para curar un desapego, el provocado y el involuntario.
Caminar en soliloquio, monólogo y ¡Qué me importa!.
Caminar para cansarse y morir agotado y también para revivir y revitalizar el cuerpo.
Caminar para empezar a cambiar y para detenerse donde  no queremos seguir.
Caminar en una noche de verano para empezar una historia, caminar en otoño para ya no recordalo.
Caminar dentro de una conversación y deternerse para pasar el semáforo
Caminar como acto disidente en una sociedad conformista
Caminar en contra de la cultura morbida.
Caminar como paliativo de una desesperanza, es más fácil la aceptación mientras uno mira sus pies moverse.
Caminar en una cultura donde todo es "hyper, super, mega, plus, ultra" y poder ser convencional
Caminar para para juntarnos y ¿por que no?, para huir de tí.
Caminar para ir a buscarte y para esconderme de tí.
Caminar por banquetas y calles y en las noches de euforica fiesta
Caminar bajo la lluvia fría para recordar que siento frío
Caminar no como negocio pero si para ganancia, enirquesimiento desbordado, pero no de lana sino de mí.
Caminar para ir y poder regresar.
Caminar por fortuna y por mala suerte.
Caminar pisando las hojas secas y sin pisar las grietas de las banquetas.
Caminar de la mano y detenerse para besar
Caminar como ansiolítico, mejor que el valium

Hace cuanto tiempo que dejamos de caminar por la incapacidad de establecernos en un solo lugar,
hace cuanto tiempo  que no somos nosotros mismos en una calle peatonal,
No es como acción sino como ejercicio de libertad, disidencia, humanización. Caminar como capacidad humana y empoderamiento personal, no solo como desplazamiento físico y espacial.Caminar porque podemos.

lunes, 11 de mayo de 2015

´Ora resulta.

Me queda claro que si de algo adolece esta ciudad es de organización y estructura en el transporte público. Mientras ciudadanos y ONGs buscan y exigen una movilidad eficiente y decente, existen obstáculos que hacen tropezar los avances. Esos obstáculos son más de forma que de fondo.
Una ciudad donde el transporte público está colapsado y hoy en día no solo es ineficiente sino también peligroso; y es que los trenes del metro chocan entre ellos llegando a las estaciones, una línea 12 nueva pero mal hecha desde una turbulencia de corrupción, una Secretaría de Movilidad que cuenta con un preciso inventario, índice y control de las rutas y unidades de microbuses. Según INEGI casi el 30% de los accidentes de tránsito incluye un vehículo de transporte público.
¿Cómo empezaremos a hablar de una ciudad desarrollada cuando la movilidad es un derecho humano inexistente?
En los últimos meses se ha vuelto un tema la contratación de taxis con vehículos particulares. La descripción me la voy a ahorrar pero estoy hablando de Uber.
Quitando moralismos y términos de eficiencia y control y todos los argumentos existentes o sacados de la manga (incluye prejuicios en el mismo precio), yo solo me pregunto:
El gobierno de la Ciudad de México con qué cara intervendrá en un tema de taxis "piratas" o no si su propia chamba de movilidad la tiene hecha un asco?

¿Qué sigue? que la gaviota nos venga a decir muy ofendida que somos unos envidiosos chismosos y que su casa blanca es a base de sus años como actriz............... esperen.....

miércoles, 1 de abril de 2015

Te odio cuando me dejas ir, París.

Todavía recuerdo las horas que pasaba sentado en la biblioteca de la Facultad de Arquitectura dibujando a mano alzada algunas perspectivas, plantas y secciones para la clase "Teoría de la Arquitectura". Tenían que ser 3 dibujos por cada obra del arquitectecto que estudiabamos en cada clase.
Sentados en el auditorio de un taller, con café en mano porque además de ser la clase de las siete de la mañana no sabía distinguir entre un buen café o uno medianamente decente. Ahí, en esa clase revisamos a Charles Édouard Jeanneret-Gris, más conocido, a partir de la década de 1920, como Le Corbusier, creamos a un ídolo según nuestros esquemas mentales, leímos sobre su vida, su obra y la evolucíón a través de los años sobre su planteamiento teorico y la materialización de ideales; amamos con locura al modulor aunque no sabíamos para qué sirvió.
Cuando estuve en Argentina visité La Plata, en específico la casa Curutchet, la única obra de Le Corbusier en América. Saqué muchas fotos pero no me interesaba resolver la incognita entre el espacio, "el modulor" y su proporción, mas bien y como siempre, disfruté muchísimo que en cualquier punto de esta casa se podía tener una visual, una fuga al exterior, al sol, a los árboles, era como toda la casa fuera una ventana. Y así, pasaron años y muchas cosas más....

Octubre, París, Francia. Desperté casi a medio día, quizá no en mis mejores condiciones, el día anterior recorrimos caminando desde Trocadero hasta Notre Dame, ahí nos encontramos con un amigo parisino que había conocido en Buenos Aires y que además había sido mi compañero de departamento durante varios meses en ese intercambio estudiantil. Dijo que nos llevaría a un lugar bueno para tomar algo y platicar agusto pero cuando llegamos después de unas cuadras vimos que estaba lleno, todos los lugares desbordaban gente, le pedí con una cara muy seria que me llevara a un lugar donde van los parisínos para tomar cerveza barata y vino con queso y pan por unos cuantos euros, donde escuchan música a buen volumen y pueden platicar agusto, no por falta de euros sino porque moría por conocer el arrabal parísino.  Por fin llegamos a uno bastante modesto, barato, buena música y algunos hipsters. Comimos un platón de quesos con vino, después pedimos cervezas (sé lo que están pensando, y sí, fue innecesario).











Este parisino no tan carismatico pero muy amable nos invitó a una fiesta de arquitectos. Decidimos ir en bicicleta. Recorrimos la mitad de París en bicicleta, un poco borrachos, un poco con frío pero muy excitado y emocionado. Rodeamos glorietas pidiendo el paso a los autos con la mano sin bajar la velocidad, nos detuvimos solo para atravesar Campos Elíseos. El recorrido fue magnifico, jamás había disfrutado tanto el humo de los autos. Llegamos a un despacho enorme de arquitectos, una fiesta que estaba en decadencia. La verdad es que había mala música pero el ambiente era increíble. Mucho vino y pocos cigarros. Así terminó la noche, en una borrachera entre arquitectos parísinos.

Todo esto recordé esa mañana. Dolor de cabeza, sed y un agotamiento como jamás lo había sentido, aún así me levanté, me alisté y salí rumbo a Poissy, a una hora de París. Gaël, otro amigo parísino, también arquitecto decidió ir conmigo. Recordé lo hermoso que es hablar con arquitectos que entienden lo que sientes cuadno hablas del entorno, de la belleza del lugar, lo horrible de las bellezas escenográficas, el amor por los no lugares y las trancisiones espaciales con una simple luz o cambio de material. Llegamos a Poisy, tomamos el autobús 4 y así, de pronto estaba por entrar a la Villa Savoye. En ese momento sentí mi profunda respiración, recordé mis clases, el auditorio del taller, los dibujos sobre albanene a mano alzada de la planta y una perspectiva de Savoye, recuerdé lo fascinante de leer sobre Le Corbusier, recordé que anhelaba muchísimo estar ahí y lo delicioso que sentía el aire frío y el sol radiante.

Los pilotis, la fachada libre, la terraza-jardín, la planta libre y la ventana corrida .... La composición de volumenes bajo la luz, la delicadeza de una artesanía en un sistema industrial, esa rampa que divide al espacio pero lo conecta ascendentemente. Todo es una visual al exterior, una relación fantástica con el entorno. Las sobras parecen estar dibujadas en proporción, un gran paseo, es una película, un recorrido, una maravilla.

La escalera es una esculutura dinámica, el mobiliario hermoso, el sillón Le Corbusier, todo fantástico.


Recorrí todo lo que pude de la casa, tocando con la yema de los dedos el aplanado del pasillo, y el mosaico del baño, forzando sin querer el sistema que abre la gran puerta de cristal de la terraza, recostandome en el sillón de piel, mirando por la ventana el hermoso paisaje, el otoño literal entraba por la ventana.

Al final, me pegó el cansancio y la cruda, salí al pasto a sentarme y disfrutar del aire fresco y seguir contemplano la villa. Al final, ha sido un gusto conocerla y espero regresar pronto aunque creo que el encanto de conocerla por primera vez será único.

Hice unos croquis sentado en el pasto y esos me los quedo solo para mí.


Ojalá solo fuera una mala retórica

Hace algunos días el candidato del Partido Encuentro Social al gobierno del Estado de San Luis Potosí, Arturo Arriaga Macías, comentó lo siguiente:

Vamos a la zona media, olvidada, donde no ha habido un trabajo, el gobierno la ha dejado olvidada, y eso provoca desempleo e inseguridad, donde la drogadicción, el pandillerismo, la homosexualidad, la violencia, el narcotráfico, se han apoderado”.
Consideró que las personas homosexuales, el aborto y las madres solteras son el resultado de que “lamentablemente se han roto los vínculos familiares”. 

Antes de prender antorchas y gritar lo indignados que estamos quiero preguntar algo: ¿Qué es lo más grave de esta situación?
A mi parecer es la poca o nula representación que tenemos como ciudadanos y sobre todo como personas ante las instituciones. Las personas que están al frente o buscan estarlo no tienen idea de la responsabilidad y las funciones que tienen. Querer obtener el poder para ejercerlo sin sentido estricto, a pura discreción personal e intuitivo.

Por otro lado, encasillar a la homosexualidad como problema social, como una ramificación corrompida de la sociedad es un atropello a la libertad y equidad que tanto se ha buscado, la homosexualidad no es un mal adoptado, no es una moda ni una forma de vida, solo es una preferencia; ya no decir sobre las madres solteras..... ¿Qué? ser madre no es un estado civil y ser madre, bajo cualquier condición no rompe ningún vínculo con la familia. En México nos hemos estructurado de diferentes formas, en situaciones, espacios y condiciones partículares, somos una estructura social basada, efectivamente, en la familia, siempre y cuando entendamos que familias hay muchas y de muchos tipos. Ser madre soltera no es ninguna pinche corrupción social, ni que te guste alguien de tu mismo sexo, tampoco decidir sobre tu cuerpo.

Arturo Arriaga Macías no es un buen candidato a ningún tipo de representación popular, el mira desde su interior y sus ideas pero no voltea a ver a quienes debería estar representando.


lunes, 30 de marzo de 2015

Sintiendo

Una Excelente canción de Bomba Estéreo. Me parece una composición un simple, deliciosa y nada complicada, definitivamente es una canción que cabe en cualquier lugar y en muchos momentos.

Sin olvidar para poder seguir

De las últimas veces que nos vimos para tomar un café y para ponernos al día de nuestros días, de esas veces que ya sonríes por compromiso y sabes que las anécdotas ya no son suficientes para querer seguir ahí, que es más largo lo que falta por recorrer que todas nuestras memorias juntos. Casi dos años habían pasado desde aquel concierto donde él bailaba a contraluz mientras yo le tomaba fotos y hacía lucir el movimiento de su cabello como si estuviera en cámara lenta.

Comimos en un café de la colonia Cuauhtémoc, un risotto regular y una ensalada con queso azul para  mí. La baguette que pidió se veía deliciosa o por lo menos se la comió en segundos, siempre le decía que comía como pato, sin masticar y solo tragarndo la comida.

Lo recuerdo con mucha nostalgia y con mucho cariño te hacen dudar; pero sé que es como aquella analogía del alpinista que derrapó por la ladera de la montaña y que no terminó de caer porque estaba sujeto a una cuerda pero al aferrarse demasiado a esa cuerda olvidó que en algún momento tenía que soltarla, prefirió morir congelado que dejarse ir, no sabía que la cuerda lo sostuvo a un par de metros de suelo firme. A veces las cosas o las personas que nos rescataron en algún momento de nuestra vida, como la vida dice, hoy hay que soltarlas para poder seguir. Así fue, una gran amigo al que extrañaré y quién fue mi cuerda de salvación pero hoy debo seguir.

Lo último que recuerdo de esa comida es una negatividad profunda casi abismal. Necedad y torpeza, egoísmo puro, tristeza y soledad en sus palabras:

"Habemos personas que no recordamos los madrazos hasta que vemos los moretones, si es que los logras recordar. Así son algunas relaciones en esta época. Somo seres amables, sociales, pacientes y buena onda por "naturaleza". ¡Exacto! Esa naturaleza que quedó enterrada bajo esta ciudad y que no coincide con nuestros tiempos ni horarios, no tiene un lugar en la agenda y se disuelve entre la prisa y repetimos el puto mantra "es que no tengo tiempo.
Buscamos aquello que pensamos nos hará felices y por eso nos esforzamos y sacrificamos, rompemos y a veces nos traicionamos a nosotros mismos para llegar a esa felicidad. En ocasiones confundidos y otras con toda intención nos relacionamos con personas que no deberíamos y tenemos trabajos que nos cagan pero que pagan cuentas y reímos de cosas que no nos deberían de importar, tenemos actividades que llenan nuestro tiempo pero no a nosotros porque pensamos que eso es lo que nos hace falta para estar un poquito más cerca de la felicidad, ¡tan anhelada esa puta felicidad!.
Hacemos pilates para el cuerpo en forma, comida orgánica para la salud, adoptamos un perro por ayudar  y una bicicleta porque nos importa el ambiente, leemos a Murakami porque está de moda, preparamos agua de jamaica con jengibre porque está chido, hacemos yoga para alinear nuestra mente, alma y cuerpo, aunque tengamos medio quebrado el ímpetu. Intentamos mil veces ser vegetarianos pero......,¡ya saben!: también fumamos para sobrellevar nuestra ansiedad, bebemos mezcal con limón (sin sal)   porque es para todo bien y para todo mal también, nos chingamos unas papas con valentina mientras vemos la tele, se nos pasa la vacuna del perro y a veces nos caga sacarlo, decimos palabras como "equidad" e "incluyente" pero de pinches nacos no bajo a todos los del metrobús. Buscamos el amor en "Tinder" justificando que solo queremos conocer gente pero en realidad no sabemos llevar una relación...... Así somos, ¿o no?."

De pronto sus palabras me dejaron helado, no supe reconocer a la persona que estaba frente a mí y tampoco quice descubirlo. Al final nos despedimos con un gran abrazo y ambos supimos que la próxima vez que nos pudieramos encontrar sería por casualidad.







La mitad de la cuchara

A veces suelo confundir al amor con un poco de azúcar en el café.

jueves, 5 de marzo de 2015

Disculpe mi francés

¡Qué hijo de puta!

La verdad es que prefiero un poco de liberación a diario y no ahogarme todos los días en mis propias concentraciones estrés.
El otro día escuché a una persona decir que la gente que dice groserías es más feliz.
¿Neta?. No lo sé, no entiendo como comparar mi felicidad con la de los demás, pero de algo si estoy seguro:
Decir groserías no te define pero si creo que es algo que dice mucho de tu estructura. Mi madre solía decirme con cara rígida "por lo menos no las digas en la mesa".  No estoy orgulloso pero tampoco me arrepiento y es que un "no mames, cabrón" puede explicar de forma denotativa y simple el mensaje del discurso.

Es cierto, hay lugares donde y como decir las cosas, también hay espacios donde no caben bajo ninguna ascepción pero, sin querer justificar, también es de reconocer cuando sabes colocarlas.

Los argentinos se escandalizan cuando les dices "no mames", no sé, según yo la felación no debería ser tan escandalosa, pero eso sí, nos ruborizamos cuando putean a nuestra madre todo el tiempo "que hijo de puta" "sos un hijo de la gran puta". ¡Verga!, ¿Qué?, o sea.... Por eso, es necesario ponernos tantito de acuerdo o simplemente ser menos prosaicos.

A los pinches franceses no les puedes preguntar donde está algo porque te responden con su famoso "dans ton cul" (en tu culo). Insisto, ¿Qué? pero está divertido. El chiste de esto es no trasgredir o, efectivamente, pásarse mala onda.






viernes, 30 de enero de 2015

we become silhouettes

And I'm screaming at the top of my lungs pretending
The echoes belong to someone
Someone I used to know

And we become silhouettes when our bodies finally go





miércoles, 21 de enero de 2015

Bici-kamikaze

Un domingo por la tarde quedé con un amigo para tomar una cerveza en el Pata Negra. No recuerdo exactamente de qué platicamos pero lo importante era verlo y saber que como todos, "ahí la llevamos".
Aprovechando que era domingo llegué en auto, entré por la calle de Chilpancingo hasta topar con el parque México, bajé la velocidad por tratarse de un parque, y es que uno nunca sabe cuando se pueda atravesar un niño persiguiendo una pelota ó un perro escapándose de su dueño; mejor me voy despacio y así todos tranquilos.
Faltaban unos metro para llegar al cruce con Sonora y veo que un par de personas en Ecobici se acercan cada vez más. Tuve que frenar por completo porque me daba la impresion que no me veían y la verdad es que de pronto me sorprendió mucho que no les importara nada.
No sé ustedes, pero uno es neurótico y estresado, y se ponen dos ciclistas en sentido contrario, sin caso, en medio del carril jugueteando. Les prometo que sentí que por lo menos uno de ellos se iba a estampar en mi cofre. A unos metros de distancia se abren y cada uno pasa a un costado del auto.
Por supuesto que no me iba a quedar solo mirandolos. Con señas le hice ver a una de ellos que venían en sentido contrario y con tono delicado y sutil les dije por la ventanilla "vienen en sentido contrario".
No son para detenerse cuando cruzan una avenida o para ceder el paso a un peaton pero sí cuando se trata de armar pedo "pues bájate del auto", me gritó la pendeja. Perdón pero ¿Qué?.
La verdad no sé si me gritó eso con el afán de que me volviera ciclista o me retó para que nos agarraramos a golpes "pues bájate del auto", como sea pero cualquiera que haya sido su motivación fue una impertinencia.
Hay cosas que no son negociables ni discutibles, una de ellas es la seguridad y la responsabilidad de cada uno. Un par de ciclistas que vienen en sentido contrario sin caso, sin fijarse y aún así creer que tienen el valor y el derecho moral de gritarle a la gente estupideces me parece lo más triste del mundo. Yo lo calificaría como un ejemplo magistral de lo que sucede en México con muchos ciclistas. Efectivamente, hay prioridad con respecto a los transportes motorizados pero no por eso ve a estamparte contra uno si es posible evitarlo.
La ecobici no da superpoderes, la bicicleta es un tranporte muy noble. Cuidemonos entre nosotros. Y en el caso particular de esta ciclista idiota, tengamos el valor de reconocer nuestros errores y ser mejores para nosotros mismo. Entiendo que la mejor defensa es el ataque pero no contra uno mismo.
Hace unas semanas sucedió un accidente que cobró la vida de un usuario de ecobici, creo que todos deseamos de todo corazón que jamás se repita.






Ya nos vamos conociendo.


Sábado 8:37 pm. Cd. de México
Una mesa, platos con ensalada, calamares fritos, lasagna de berenjena, un par de botellas de vino, agua y vinagretas.

Un diseñador (¡Qué raro!, un diseñador en la mesa), muy amable y agradable comentaba sobre la ciclovía de Nuevo León en la Condesa y la comparaba con la de Adolfo Prieto en la Del Valle, un poco mamón el comentario pero quizá acertado al decir que en la Condesa les estorbaba la ciclovía y en la Del Valle no sabían para que era.

No sé si fue él o realmente sus irónicas frases me retumbaron días después (Ok, también fueron sus palabras) pero no está tan lejos de la realidad. También creo que es injusto hablar sólo de los usuarios de las bicicletas, también hay que hablar de los peatones, del transporte público y por supuesto de los automovilistas.

El sujeto más vulnerable en ésta cadena es el peatón, ¡pobre peatón!. Bueno, dejando un poco el sarcasmo es inevitable saber que en cualquier tipo de colisión el perdedor será el que va a pie. Sin embargo, sabemos que somos personas libres, que nos gusta sabernos prácticos, improvisados y lo que se nos hincha la gana; Somos malos ciclistas pero pésimos peatones. Nos caga la forma del transporte público y el riesgo que implica subirse o estar cerca de un micrbús pero ¡carajo!, somos unos animales cuando nos subimos al auto.

¿Qué sucede con nosotros? ¿Por qué siempre queremos ser los primeros en pasar? ¿Por qué pasamos encima del otro?