A finales de los ochenta eramos una familia clasemediera, oriunda del DF, en ese entonces no existía el término "emprendedor" y mis papás ya se habían lanzado al vacío con la implementación de un restaurante. Ese pequeño restaurante estaba ubicado en Fray Servando T. de M., en la colonia Jardín Balbuena, empezó muy pequeño, casi como una fonda y poco a poco el negocio familiar empezó a despegar.
Iba tan bien el restaurante que cambiaron mobiliario, remodelaron la cocina y cada día había más gente, mi papá les ofrecía un poco de agua de sabor a las personas que esperaban mesa afuera del lugar. Yo solo tenía 5 añitos y no entendía todo el esfuerzo que requería la implementación de un restaurante, en realidad, ni siquiera tenía porque entenderlo. Recuerdo que alguna vez me quisieron iniciar como mesero, también recuerdo el desastré que ocurrió cuando no equilibré bien, me sigue dando mucha risa el recuerdo de todo el piso lleno de comida.
Mis padres hacían todo lo posible por manternos ocupados a Rodrigo, mi hermano mayor, y a mí, obvio para que ellos pudieran concentrarse en el restaurante que cada día iba mejor y por lo tanto requería más esfuerzo y atención. Recuerdo que mi papá se había ocupado en enseñarme a leer la hora en el reloj, entonces, a los 5 años ya sabía que me recogían de la escuela a las 5 de la tarde y que otros compañeros se iban a sus casas a las 2. Era injusto, pasaba mucho tiempo lejos de mis papás y se los reclamamos. Rodrigo hizo lo propio y un día armamos un desmadre en el kinder, teníamos que ejercer presion y hasta la directora llamó a mis papás.
Un día, de pronto, ya no pasaba mi papá por nosotros a las 5 de la tarde y a las 2 pm ya íbamos de camino al restaurante de Balbuena. El nuevo reto era mantenernos ocupados y lejos de los problemas. Empezamos a tomar cursos después de la escuela: inglés, natación, karate y no recuerdo que tantas otras actividades inventadas por mis papás y un día de pronto éramos un par de niñitos muy independientes.
Balbuena era otra de la que es hoy, los andadores no daban miedo ni estaban enclaustrados por malla ciclónicoa, no había tanta gente en las aceras, a veces eran calles desiertas el problema no era la inseguridad sino el exceso de confianza en todo. Un día mi hermano Rodrigo me enseñó a andar en bicicleta en un retorno de Fray Servando, un niño de 5 años que sabe andar en bici sin ayuda de las llantitas traseras suele llamar mucho la atención. Teníamos amigos que salían a jugar con nosotros. Nos inventabamos juegos, historias y aventuras. Construíamos casas bajo árboles con ramas y hojarasca, recolectabamos insectos y hacíamos carreras de relevos con bicicletas. Esos eran los finales de los ochenta en Balbuena. Sinceramente, nos metimos en problemas un par de veces pero creo que no vale la pena contar sobre eso, sobre todo porque eran travesuras de niños.
Las vacaciones de verano significaban pasar la mayoría del tiempo en cursos de verano en el Velodromo Olímpico, ahí mismo, en Balbuena. Mi papá nos llevaba en su bicicleta, yo sobre el cuadro, enseguida del manubrio y Rodrigo en los diablos de la llanta trasera, cada quien con su lonchera, éramos pioneros en el transporte no motorizado; eran tiempos ligeros, eran los tiempos de mis recuerdos más dulces y a veces tengo envidia de mi mismo, del niño de hace más de 27 años.
A veces pasabamos horas dentro de las instalaciones del velodromo haciendo actividades recreativas, cánticos, juegos en equipo y manualidades, recuerdo que hasta un campamento hubo y pasamos la noche en casas de campaña. Rodrigo era un poco más popular, se le facilitaba más socializar. Una vez hicimos equipos y nos tocó ser rivales en competecia en la alberca y su equipo nos aplastó. De esa forma pasamos muchos veranos, quizá hasta los diez u once años. Fue fantástico.
Todos los días en los cursos de verano los almuerzos eran bajo los árboles, un picnic colectivo de infantes que intercambiabamos comida, yo jamás me comía la gelatina que mi máma nos enviaba y se la daba a Rodrigo, él me daba a cambio una mordida de su sandwich. Al final del día, mi papá pasaba por nosotros en el auto, nos llevaba un termo con agua de jamaica que mi mamá nos había preparado para la salida, pues salíamos sedientos de tantos juegos y tanto rayo del sol veraniego, que por cierto, el sol tampoco es el mismo. De regreso al restaurante mi papá me dejaba maniobrar el auto, él siempre controlandolo desde los pedales pero yo dirigiendolo sentado en sus piernas y con mis pequeñas manos al volante, recuerdo perfecto tomar de manera magistral una curva de la calle Iglesias Calderon y Genaro García. Hoy es visto mas que solo una imprudencia y seguro es castigado por el reglamento de tránsito.
Pasó el tiempo y un día mis papás nos dieron una noticia: mi mamá estaba embarazada. Rodrigo y yo estabamos emocionados sin saber que esa situación cambiaría radicalmente la estructura familiar.
Un día, ya no hubo restaurante, mi papá decidió regresar a trabajar de forma convencional a una oficina y mi mamá se quedaría en casa, por lo menos unos años. Tiempo después mi papá en confesión me dijo que fue una decisión dificil pero acertada, mi hermano menor, Daniel, en camino y nosotros (Rodrigo y yo) necesitabamos más atención, "si ustedes dos hubieran estado un poco más grandes" fue con lo que cerró esa confesión.
Seguiamos asistiendo cada verano a los cursos en el Velodromo Olimpico, hacíamos amigos efímeros y ninguno se quedó en mi memoria. El último verano que pasé ahí recuerdo que la clausura del curso fue con un desfile de carros alegóricos. De verdad, fuimos los mejores. Jamás dejamos de ir al velodromo, años más tarde, mi papá y yo llevabamos a "Butch" el perro de la familia a correr a los campos de beisbol del Velodromo, subíamos y bajabamas las gradas de las canchas, el perro era muy feliz como nosotros. Mi papá me enseñó a disfrutar las tardes soleadas debajo de los árboles, tengo un recuerdo muy personal de nostros, los 3 caminando sobre el pasto. Todavía de vez en cuando camino desde el velodromo olimpico y atravieso varios retornos y andadores para llegar a lo que hace unos años era la panadería "La Concha", hoy es una "Esperanza". Camino y recuerdo, veo algunos andadores encogidos, yo los recuerdo enormes.
Hoy esas gradas del diminuto estadio de beisbol del Velodromo se están transformando en el nuevo estadio de los Diablos Rojos del México. La Ciudad Deportiva está dejando de ser espacio público recreativo y deportivo para convertirse en espacio privado.
¿Les recuerdo lo que sucedio en lo que ahora ocupa el Foro Sol? El ejercicio transformador de un modelo de ciudad. Quitando el legitimo espacio público y consecionandolo a privados. No dudo que los beneficios sean reales, no lo sé. Quizá con los recursos de la conseción se han mejorado los espacios que han podido quedar, o quizá han terminado en campañas electorales, no lo sé. Lo que sí sé es que el modelo de ciudad está avanzando cada día más y hoy le tocó a una parte de mi niñez sufrir el efecto transformador; la gentrificación avanzó hasta el lugar donde crecí. El Estadio Azul tendrá nueva sede y será sobre la superficie que hoy ocupa el velodromo olimpico. No estoy en contra de la transformación de la ciudad, al final, hoy el Velodromo es una barrera física junto con el viaducto, rompen el tejido y genera infinidad de "no lugares". Aún así, el estadio azul no modificará eso, simplemente será una barrera más grande pero ajena a mi, a mis tardes de verano en bicicleta, a mis recuerdos de los cursos de natación y volibol dentro del Velodromo. No fue suficiente la invasión de oxxo, la panadería La Concha sucumbió a una "Esperanza", Lecaroz y Starbuks han sustituido una tintoreria, quizá el restaurante de mis papás estaría pasando por lo mismo y estaría siendo desplazado por un Taco Inn.
Sin pretenciones, simplemente dejaré salir lo que emana del fondo de mi mente y emoción.
lunes, 7 de noviembre de 2016
viernes, 4 de noviembre de 2016
De boca me fui, me tropecé contigo.
Yo pensaba que el amor era una linda consecuencia de pensamientos y acciones cuidadas, contenidas y conservadas; alimentadas desde la planeación y decoradas con dejos de cursilería, creí que el día que me enamorara sería un bonito guión casi unilateral, sería como un soliloquio. ¡Me equivoqué!.
Al amor no entré, caí, me tiraron, ni supe como, una caída aparatosa como si hubiera sido provocada por un resbalón, no entré por la puerta, caí de cabeza y luego de espaldas. ¿Saben? Me enamoré.
"Let the people who never find true love
keep saying that there's no such thing.
Their faith will make it easier for them to live and die".
Wislawa Szymborska
Al amor no entré, caí, me tiraron, ni supe como, una caída aparatosa como si hubiera sido provocada por un resbalón, no entré por la puerta, caí de cabeza y luego de espaldas. ¿Saben? Me enamoré.
"Let the people who never find true love
keep saying that there's no such thing.
Their faith will make it easier for them to live and die".
Wislawa Szymborska
martes, 13 de septiembre de 2016
Nosotros también defendemos a la familia.
Viernes por la noche, llegaba a casa después de una semana de múltiples actividades, había sido una semana de mucho trabajo, encuentros afectivos y otros tanto un poco furtivos, un bombardeo de información mediatica que de pronto puede ser aplastante.
Abrí la puerta del departamento, había pasado a la tienda por cigarros y queso, tenía el plan perfecto para viernes por la noche: quesadillas y Netflix.
Mientras me quitaba el suéter saludé a Renzo,
-¡Hola!, ¿Cómo andas?-
-¡ah, hola!- fue su respuesta.
-¡Uff!, estoy muerto- le comentaba mientras me acercaba a la cocina y preparaba todo para las quesadillas.
-¿Todo en orden, Renzo?-
-Si para tí es normal que mi plato esté vacío desde el medio día que terminé lo que me dejaste en la mañana, sí, todo en orden- Evidentemente estaba de malas
-Renzo, anoche te dí una lata de atún y medio plato de croquetas, pensé que sería demasiado dejarte el plato lleno pero está bien, ya te sirvo más croquetas- Generalmente Renzo es mamón pero se estaba pasando en ese momento.
-Además, no me gustan esas croquetas, no saben a nada- Me respondió, pinche gato.
-Renzo, son croquetas bajas en sodio, carísimas y es por tu salud- Le respondí desde la cocina con la bolsa de croquetas en la mano.
De pronto me acerqué y le pregunté: ¿Qué pasa? ¿Por qué estás de malas?.
Me miró y dijo:
-Nada, bueno. En realidad lo que pasa es que en Facebook ví una publicación sobre una marcha a favor de la familia y de pronto me molestó pensar que tú y yo no somos familia y pues eso no me gusta-.
-Renzo, ¿tienes Facebook y no me tienes como amigo?-
-Ese no es el tema, además casi ni lo uso. El chiste es que alguien publicó que el sábado marcharon casi un millón personas defendiendo el diseño original de familia: papá, mamá e hijos. Eso me molestó porque, o sea, no lo tomes muy en serio pero ...- en ese momento se distrajo con los cordones de una chamarra, después se levantó y se fue a la cocina a comer. Pasaron casi 10 minutos después y mientras yo leía una revista se sentó a mi lado y relamiendose los bigotes me preguntó:
-Wey, no entiendo, ¿entonces no somos una familia?
Deje de leer la revista y le dije:
-Renzo, la familia no solo es un núcleo social, es el ambiente que te da un sentido de pertenencia, el lugar donde descansas, donde es tu hogar. La familia es una dinámica espirtual y sensible, un dogma metafísico.
-Ajá, ¿Cómo?
-Mira, la familia es un árbol de bambú: fuerte y flexible, a veces, es un accidente improvisado pero perfectible, es un plan de vida, es cariño y amor, es descanso. La familia está hecha de empatía, de actos de amor como no juzgar, de aceptación; la familia integra y fortalece, la familia no es un esquema, es un órgano activo y vivo donde todos los días se revitalece o se muere.
La familia funciona con un esquema económico-humano, es el resultado de una constante evolución, adaptación y por supuesto aprendizaje de la humanidad sobre la tierra, una evolución de modelo y de estructura. La estructura familiar actual es el mejor testigo de como hemos avanzado.
Renzo, se quedó callado, me pareció que un poco más tranquilo y después me preguntó:
-¿Por qué dicen que la familia tiene que ser de una sola forma?
-¿Quiénes? ¿Los de las marchas? Pues porque tienen miedo, porque no saben vivir de otra forma, porque así fueron educados: a temer y jamás desafiar, a conformarse. Sobre todo en este país donde "calladito te ves más bonito", "ojos que no ven, corazón que no siente" y la, ya no, eterna negación a reconocoernos a nosotros mismos, a juzgar a lo diferente, se sienten intimidados y ofendidos. Estan educados a sentir vergüenza de un cuerpo que "siente rico" cuando lo tocas, entonces imagínate el sentimiento de ver a la gente que disfruta la vida, que lucha por vivir dignamente con todas las libertades. La gente que ejerce sus derechos son vistos como una amenaza constante a su forma de vivir. Ver un grupo de personas con libertades y derechos, ejerciendolos plenamente les parece aterrador, fuera de su consentimiento porque ellos estan encadenados a su cosmovisión arcaica y medieval, si están acostumbrados a avergonzarse de sí mismos, imaginate de los demás. Solía decir mi madre: "hasta lo que no te comes, te hace daño".
Sin embargo, Renzo, ya no todos pensamos así.
Seguimos creyendo y practicando, pero ahora nuestros derechos, nuestras libertades. Seguimos siendo parroquianos pero ahora de nuestra propia fé. Hemos aprendido a no tener miedo de ser como seamos y de vivir como vivimos-
-Marcharon casi un millon de personas, son muchas personas- Me dijo Renzo.
Sonreí y le dije:- Ajá, pero es contradictorio en un país que somos tan diversos, de verdad, Renzo, mira: según este millón de personas, las familias de madres o padres solteros no son familia, aunque sean viudos, no cabe dentro de su perfecto esquema. Notas lo grave, es violentísimo decir que, por las razones que sean, no eres una familia. Algo que si está de risa es que dicen que el objetivo primordial de la familia es para la reproducción, para la preservación de la especie. ¡Hazme el chingado favor!, esto dejaría afuera a todas las personas, hombres o mujeres, que han decidido no tener hijos, a todas las parejas que por decisión o circunstancias no tienen hijos y son una pareja, tampoco entran dentro del esquema de familia. Las familias homoparentales o lesvoparentales, evidentemente, no solo no entrarían en ese esquemas sino que son repudiadas abiertamente por este millón de personas. El discurso abiertamente represor, ignorante y lleno de odio de estas personas que quieren cuartar derechos de cualquier persona que no piense y actúe como ellos.
Decía una señora: "no promuevo la homofobia pero que las personas homosexuales no puedan adoptar". Creo que la señora es la primera persona en no darse cuenta lo grave, incongruente y facista que es su comentario. Es como decir, no soy homofóbico pero esos weyes no tienen porque tener derechos.
Adoptar es uno de tantos derechos que tenemos todos y todas las personas de este país, sin importar religión, condición social, económica, preferencia sexual o lo que sea. Evidentemente es una persona que normaliza la violencia y la represión, que se nutre de su moral, aunque sea una moral dictadora, marginante e injusta pero anula cualquier dejo de criterio. Denise Dresser dijo "Lastima que en México se marche para cercenar derechos y no para exigirlos". Es una realidad en este país.
Están marchando por cuartar la libertad, los derechos humanos con mantas y pancartas medievales. Prefieren vivir en un país sumiso, derrotado, cerrado y controlado que darse la oportunidad de ver el mundo como es.
Renzo, tranquilo. Esas personas no lograrán avanzar más. Hoy valen más los derechos humanos de cualquier persona que sus prejuicios. Hay mucho que hacer, hay que informarnos, hay que educar y sobre todo hay que ser valientes y activos. Nos necesitamos todos.
¿Estás más tranquilo?-
-¡Sí!-
-Nadie debe decirte como vivir, como comportarte y mucho menos a quien amar y por favor, Renzo, no dejes que nadie te quite el orgullo de vivir tu vida como tu decides-.
-¡Wey, gracias!- Me dijo
-¿De?-
-Por la cena -
-Pinche gato-
Abrí la puerta del departamento, había pasado a la tienda por cigarros y queso, tenía el plan perfecto para viernes por la noche: quesadillas y Netflix.
Mientras me quitaba el suéter saludé a Renzo,
-¡Hola!, ¿Cómo andas?-
-¡ah, hola!- fue su respuesta.
-¡Uff!, estoy muerto- le comentaba mientras me acercaba a la cocina y preparaba todo para las quesadillas.
-¿Todo en orden, Renzo?-
-Si para tí es normal que mi plato esté vacío desde el medio día que terminé lo que me dejaste en la mañana, sí, todo en orden- Evidentemente estaba de malas
-Renzo, anoche te dí una lata de atún y medio plato de croquetas, pensé que sería demasiado dejarte el plato lleno pero está bien, ya te sirvo más croquetas- Generalmente Renzo es mamón pero se estaba pasando en ese momento.
-Además, no me gustan esas croquetas, no saben a nada- Me respondió, pinche gato.
-Renzo, son croquetas bajas en sodio, carísimas y es por tu salud- Le respondí desde la cocina con la bolsa de croquetas en la mano.
De pronto me acerqué y le pregunté: ¿Qué pasa? ¿Por qué estás de malas?.
Me miró y dijo:
-Nada, bueno. En realidad lo que pasa es que en Facebook ví una publicación sobre una marcha a favor de la familia y de pronto me molestó pensar que tú y yo no somos familia y pues eso no me gusta-.
-Renzo, ¿tienes Facebook y no me tienes como amigo?-
-Ese no es el tema, además casi ni lo uso. El chiste es que alguien publicó que el sábado marcharon casi un millón personas defendiendo el diseño original de familia: papá, mamá e hijos. Eso me molestó porque, o sea, no lo tomes muy en serio pero ...- en ese momento se distrajo con los cordones de una chamarra, después se levantó y se fue a la cocina a comer. Pasaron casi 10 minutos después y mientras yo leía una revista se sentó a mi lado y relamiendose los bigotes me preguntó:
-Wey, no entiendo, ¿entonces no somos una familia?
Deje de leer la revista y le dije:
-Renzo, la familia no solo es un núcleo social, es el ambiente que te da un sentido de pertenencia, el lugar donde descansas, donde es tu hogar. La familia es una dinámica espirtual y sensible, un dogma metafísico.
-Ajá, ¿Cómo?
-Mira, la familia es un árbol de bambú: fuerte y flexible, a veces, es un accidente improvisado pero perfectible, es un plan de vida, es cariño y amor, es descanso. La familia está hecha de empatía, de actos de amor como no juzgar, de aceptación; la familia integra y fortalece, la familia no es un esquema, es un órgano activo y vivo donde todos los días se revitalece o se muere.
La familia funciona con un esquema económico-humano, es el resultado de una constante evolución, adaptación y por supuesto aprendizaje de la humanidad sobre la tierra, una evolución de modelo y de estructura. La estructura familiar actual es el mejor testigo de como hemos avanzado.
Renzo, se quedó callado, me pareció que un poco más tranquilo y después me preguntó:
-¿Por qué dicen que la familia tiene que ser de una sola forma?
-¿Quiénes? ¿Los de las marchas? Pues porque tienen miedo, porque no saben vivir de otra forma, porque así fueron educados: a temer y jamás desafiar, a conformarse. Sobre todo en este país donde "calladito te ves más bonito", "ojos que no ven, corazón que no siente" y la, ya no, eterna negación a reconocoernos a nosotros mismos, a juzgar a lo diferente, se sienten intimidados y ofendidos. Estan educados a sentir vergüenza de un cuerpo que "siente rico" cuando lo tocas, entonces imagínate el sentimiento de ver a la gente que disfruta la vida, que lucha por vivir dignamente con todas las libertades. La gente que ejerce sus derechos son vistos como una amenaza constante a su forma de vivir. Ver un grupo de personas con libertades y derechos, ejerciendolos plenamente les parece aterrador, fuera de su consentimiento porque ellos estan encadenados a su cosmovisión arcaica y medieval, si están acostumbrados a avergonzarse de sí mismos, imaginate de los demás. Solía decir mi madre: "hasta lo que no te comes, te hace daño".
Sin embargo, Renzo, ya no todos pensamos así.
Seguimos creyendo y practicando, pero ahora nuestros derechos, nuestras libertades. Seguimos siendo parroquianos pero ahora de nuestra propia fé. Hemos aprendido a no tener miedo de ser como seamos y de vivir como vivimos-
-Marcharon casi un millon de personas, son muchas personas- Me dijo Renzo.
Sonreí y le dije:- Ajá, pero es contradictorio en un país que somos tan diversos, de verdad, Renzo, mira: según este millón de personas, las familias de madres o padres solteros no son familia, aunque sean viudos, no cabe dentro de su perfecto esquema. Notas lo grave, es violentísimo decir que, por las razones que sean, no eres una familia. Algo que si está de risa es que dicen que el objetivo primordial de la familia es para la reproducción, para la preservación de la especie. ¡Hazme el chingado favor!, esto dejaría afuera a todas las personas, hombres o mujeres, que han decidido no tener hijos, a todas las parejas que por decisión o circunstancias no tienen hijos y son una pareja, tampoco entran dentro del esquema de familia. Las familias homoparentales o lesvoparentales, evidentemente, no solo no entrarían en ese esquemas sino que son repudiadas abiertamente por este millón de personas. El discurso abiertamente represor, ignorante y lleno de odio de estas personas que quieren cuartar derechos de cualquier persona que no piense y actúe como ellos.
Decía una señora: "no promuevo la homofobia pero que las personas homosexuales no puedan adoptar". Creo que la señora es la primera persona en no darse cuenta lo grave, incongruente y facista que es su comentario. Es como decir, no soy homofóbico pero esos weyes no tienen porque tener derechos.
Adoptar es uno de tantos derechos que tenemos todos y todas las personas de este país, sin importar religión, condición social, económica, preferencia sexual o lo que sea. Evidentemente es una persona que normaliza la violencia y la represión, que se nutre de su moral, aunque sea una moral dictadora, marginante e injusta pero anula cualquier dejo de criterio. Denise Dresser dijo "Lastima que en México se marche para cercenar derechos y no para exigirlos". Es una realidad en este país.
Están marchando por cuartar la libertad, los derechos humanos con mantas y pancartas medievales. Prefieren vivir en un país sumiso, derrotado, cerrado y controlado que darse la oportunidad de ver el mundo como es.
Renzo, tranquilo. Esas personas no lograrán avanzar más. Hoy valen más los derechos humanos de cualquier persona que sus prejuicios. Hay mucho que hacer, hay que informarnos, hay que educar y sobre todo hay que ser valientes y activos. Nos necesitamos todos.
¿Estás más tranquilo?-
-¡Sí!-
-Nadie debe decirte como vivir, como comportarte y mucho menos a quien amar y por favor, Renzo, no dejes que nadie te quite el orgullo de vivir tu vida como tu decides-.
-¡Wey, gracias!- Me dijo
-¿De?-
-Por la cena -
-Pinche gato-
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miércoles, 25 de mayo de 2016
Cuentos neuróticos. 1
Tomó la cuchara con un par de dedos y la deslizó alrededor de la taza en movimientos circulares, buscaba hacer un ruido parecido a un zumbido; lo hizo con la intención de crear tensión. Tenía la mirada fija en las facciones de Sofía, sus ojos café, fijos con una expresión muy sutil, casi maniático. La retaba insistiendo con más ruido hasta que Sofía levantó la mirada y con expresión cansada y harta le dijo:
-¡Por favor, detente!-. Cerró los ojos y movió la cabeza de forma negativa.
Le gustaba provocarla, le fascinaba verla al borde de la crisis, perversamente le encantaba llevarla al límite histérico, le excitaba pensar en la desesperación convertida en acción. De manera ansiosa esperaba verla fúrica, estresada y poco elocuente; la deseaba desbordante y también excitada. El calor que él sentía cada vez que Sofía lo abofeteaba no solo era desde los genitales, era una excitación perversa, la satisfacción maquiavelica de ser objeto pasional, todo se convertía en un acto de supremacia sobre el otro y el forcejeo que venía siempre, los gritos y las groserías, todo desde la parte más animal de cada uno.
Parecía que él lo hacía de forma lúdica, jugaba a llamar su atención, jugueteaba con sus emociones y sutilmente la violentaba sin tocarla, era como un perfume que la seducía deslizandose por la espalda y el cuello con la intención de apoderarse de ella, la hipnotizaba, le nublaba la parte frontal del cerebro, la anesteciaba para convertirla en animal; sinedo sinceros, en la parte más honda, más profunda de su cabeza, le gustaba ser presionada y llevada al borde, le encantaba ser enloquecida, se sentía seducida y desada.
La tensión crecía y Sofía decidió levantarse, tomó su bolso y un suéter, quería largarse de ahí.
-Luego hablamos- le dijo sin voltear a verlo. Él se deslizó hasta la puerta y se interpuso entre Sofía y la puerta. Sofía con lágrimas en los ojos le dijo:
-Ya no puedo, quiero vivir diferente, estoy agotada de esto-
-¿En serio? ¿Crees que podemos vivir diferente?-
-Sin tí creo que si puedo-
Él la sujeto de los brazos y la besó forzadamente. Ella trató de resistirse pero cedió, fue un beso que duró unos segundos antes de que Sofía pudiera despegarse, por alguna razón ella disfrutaba tenerlo ansioso de ella, le gustaba sentirlo para ella, desesperado por tenerla y no dejarla ir. A ella le exitaba ese vaivén.
-Me encanta cuando te pones pendeja- le dijo antes de volverla a besar.
Ella lo abofeteó.
Esa pelea solo podía terminar de una forma. Los gritos, las metadas de madre, los jalones de pelo se iban transformando en suave violencia física, a apretones lascivos, besos forzados, forcejeos entre cuerpos y prendas arrancadas con la boca, las mordidas en la espalda, frotamientos sobre la ropa y una que otra bofetada bien puesta, la pasión se apoderaba de los dos. El sexo era un momento franco entre ellos donde ahí todo era válido. Cada uno se tomaba el delicioso veneno del otro. Ambos morían y revivían uno pegado al otro.
Desnudos y agotados entre las sábanas, abrazados y sonriendo Sofía le preguntó:
- ¿Por qué no me puedes amar de forma convencional? -
La besó en los labios y le dijo:
-No desperdiciaré mi vida amandote de forma convencional-
-¡Por favor, detente!-. Cerró los ojos y movió la cabeza de forma negativa.
Le gustaba provocarla, le fascinaba verla al borde de la crisis, perversamente le encantaba llevarla al límite histérico, le excitaba pensar en la desesperación convertida en acción. De manera ansiosa esperaba verla fúrica, estresada y poco elocuente; la deseaba desbordante y también excitada. El calor que él sentía cada vez que Sofía lo abofeteaba no solo era desde los genitales, era una excitación perversa, la satisfacción maquiavelica de ser objeto pasional, todo se convertía en un acto de supremacia sobre el otro y el forcejeo que venía siempre, los gritos y las groserías, todo desde la parte más animal de cada uno.
Parecía que él lo hacía de forma lúdica, jugaba a llamar su atención, jugueteaba con sus emociones y sutilmente la violentaba sin tocarla, era como un perfume que la seducía deslizandose por la espalda y el cuello con la intención de apoderarse de ella, la hipnotizaba, le nublaba la parte frontal del cerebro, la anesteciaba para convertirla en animal; sinedo sinceros, en la parte más honda, más profunda de su cabeza, le gustaba ser presionada y llevada al borde, le encantaba ser enloquecida, se sentía seducida y desada.
La tensión crecía y Sofía decidió levantarse, tomó su bolso y un suéter, quería largarse de ahí.
-Luego hablamos- le dijo sin voltear a verlo. Él se deslizó hasta la puerta y se interpuso entre Sofía y la puerta. Sofía con lágrimas en los ojos le dijo:
-Ya no puedo, quiero vivir diferente, estoy agotada de esto-
-¿En serio? ¿Crees que podemos vivir diferente?-
-Sin tí creo que si puedo-
Él la sujeto de los brazos y la besó forzadamente. Ella trató de resistirse pero cedió, fue un beso que duró unos segundos antes de que Sofía pudiera despegarse, por alguna razón ella disfrutaba tenerlo ansioso de ella, le gustaba sentirlo para ella, desesperado por tenerla y no dejarla ir. A ella le exitaba ese vaivén.
-Me encanta cuando te pones pendeja- le dijo antes de volverla a besar.
Ella lo abofeteó.
Esa pelea solo podía terminar de una forma. Los gritos, las metadas de madre, los jalones de pelo se iban transformando en suave violencia física, a apretones lascivos, besos forzados, forcejeos entre cuerpos y prendas arrancadas con la boca, las mordidas en la espalda, frotamientos sobre la ropa y una que otra bofetada bien puesta, la pasión se apoderaba de los dos. El sexo era un momento franco entre ellos donde ahí todo era válido. Cada uno se tomaba el delicioso veneno del otro. Ambos morían y revivían uno pegado al otro.
Desnudos y agotados entre las sábanas, abrazados y sonriendo Sofía le preguntó:
- ¿Por qué no me puedes amar de forma convencional? -
La besó en los labios y le dijo:
-No desperdiciaré mi vida amandote de forma convencional-
jueves, 5 de mayo de 2016
Crème brûlée para el oído.
La sofisticación y el buen gusto en música.
Canciones que no necesariamente en el idioma francés pero si provenientes del país galo con toda la buena onda; desde el pop hasta algo ligeramente electronico sin atascarse, sutíl y muy limpio pero jamás minimalista, se agradece mucho.
11 canciones francesas para disfrutar a toda hora:
1. Lesson 1 -- L`equipe du son
2. The bad side of love -- Pegase
3. La nuit dernière -- Pendentif
4. Partons tout droit y Young Lion -- Petit Fantôme
5. Toi et moi -- Paradis
A este grupo lo pongo cuando estoy platicando con alguien en casa y necesito música de fondo tranquila pero con mucho ritmo, digerible y flexible.
6. Sur la planche 2013 y Antitaxi -- La femme
Me ha tocado ver a este grupo en vivo y verdaderamente son explosivos, simpáticos, destructivos y muy bien parecidos.
7. Le vent nous portera -- Noir Désir
No podía faltar uno de mis grupos favoritos en fracés y parte de la letra de esta canción es hermosa:
La caresse et la mitraille
Et cette plaie qui nous tiraille
Le palais des autres jours
D'hier et demain
Le vent les portera
8. Lights on -- Griefjoy
Me recuerda mucho a Phoenix; así de buenos, así de hipnotizantes, encantadores, pues.
9. Unicorns -- Saint Michel. Un duo de electropop bastante flexible, conozco gente que no empatiza con este grupo, a mi parecer son buenos.
10. Ce que je suis -- Holden. Si les gusta la música ligera, digerible y dulce. Esta canción la amarán
11. Les amês solitaires -- Joseph D´Anvers. Una canción un poco más densa y también hermosa. Yo la he disfrutado muchas veces.
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martes, 5 de abril de 2016
Macro infarto ambiental, la aspirina y el hoy no circula
La ciudad hecha un nudo, el mismo nudo que sentimos en la garganta, mas bien, se siente como urticaria por la basura que respiramos en vez de aire.
Se activan las fases de contigencia ambiental, se recomienda no hacer actividades físicas al aire libre, ¡Que todos permanezcan dentro de sus casas! pero ¡no se asusten!, los autos pueden seguir en las calles.
Según INEGI, hay casi 5 millones de autos particulares en la CDMX que representa casi el 11% del parque automotor de todo el país y que si lo sumamos con el EDOMX termina siendo el 20%. Estamos hablando de alrededor de 9 millones de autos de uso particular.
¿Qué significa esto y en qué sentido debemos tomarlo?
Desde mi punto de vista hay varias vertientes: Contaminación del aire, salud pública, espacio público, equidad, derechos humanos, economía, etc.
Es increíble que hay conductores que invaden el carril del metrobús a la hora pico. Tener un auto en esta ciudad tiene un costo muy alto, creo que hay personas que asumen los costos económicos a cambio de comodidad y "estatus social", aunque no han tomado en cuenta que tener un auto en esta urbe es mucho más caro en otros sentidos: un auto no es para llegar más rápido, es para viajar más cómodo y por eso tienes que tener claro que el uso del automóvil implica un costo en tiempo y por supuesto en calidad de vida.
La idea ochentera de tener tu primer auto antes de los 30 como reflejo de "estar haciendolo bien" ha quedado atrás, ahora nos acomoda más viajar, comer, conocer, y usar lo más posible el pasaporte y un buen traje de baño. El auto como objeto aspiracional y reflejo de la movilidad social ha quedado atrás.
Usar la bicicleta como transporte es un acto de empoderamiento individual y social, es divertido, es sano, es relajante y en CDMX es pelígroso. No hay nada más urbano que el uso de la bicicleta como transporte, en Europa la vida se mueve en bicicleta, en países como México se sigue viendo de manera recreativa unicamente. Es decir, la persona que va en auto lleva prisa y el pinche ciclista de enfrente se va divirtiendo "¡Qué se mueva el cabron!". Pero no, también nos transportamos en bici y también llevamos prisa y también vamos a la oficina.
El transporte público............................................... la neta es indefendible.
El metro cuenta con 226 km de recorrido, 195 estaciones en 12 líneas y NO es suficiente.
En 2011 tranportaba a 7.6 millones de pasajeros todos los días, creo que aún así es muy noble para los $5 pesos que cuesta y me parece innecesario mencionar lo que sucede en horas pico dentro de este transporte. (fuente metro.cdmx.gob.mx)
El metrobús tiene 208 estaciones en 125 km repartidos en 6 líneas. A veces me da miedo subirme al metrobús, está rebasado por mucho en capacidad y seguridad. La verdad es que no quiero hablar de los microbuses, los evito lo más posible, sin mencionar a las combis y otros vehículos que son pequeñas plagas que se pelean por el pasaje y por eso tantos accidentes. El transporte consecionado pudo haber sido un avance en la democratización del subempleo en la CDMX, terminó siendo una anarquía, bomba de tiempo y peligro constante para los habitantes de la ciudad. (fuente metrobus.cdmx.gob.mx)
Entonces, ¿Está bien o no el hoy no circula?
No voy a defender la necedad de las personas y su uso irracional del auto, esas personas que tienen todas su capacidades pero ninguna voluntad. Egoístas irracionales, creyentes del "lo pago", aunque creo que ni siquiera saben que no les alcanza, a esos no voy a defender, a los "chingones" que invanden el carril del metrobús, tampoco a los que se estacionan sobre el paso peatonal, a los que se niegan a compartir el auto, a los que se sienten orgullosos del "estatús" que su auto les regresa, a esos tampoco pero es necesario reconocer que el "Hoy no circula" es una tontería, un paliativo, una pequeña aspirina para el mega infarto que está sucediendo. No es un odio infundado, ni una señalización indiscrimiada a los "cochistas", es una reflexión a lo que sucede con nuestra ciudad, en verdad, es serio:
En un semáforo cualquiera, con una fase de 50 segundos hagan el ejercicio de ver los autos detenidos por el rojo. ¿Cuántos autos son? ¿Cuántas personas vienen en cada auto?.
La estadística dice que son 1.2 pasajeros por auto.
Ahora voltea a ver el metrobús. ¿Cuántos pasajeros por metro cuadrado?, además la ciudad está en contingencia ambiental, los niños no pueden salir a jugar o no puedes salir a correr al parque. ¿Ya viste en realidad cual es la contingencia?
Cuando volteas a ver a los cuarenta autos y a sus 48 pasajeros piensas que el espacio público está subutilizado. Pero en realidad no, está mal distribuido.
Aquí es donde nos tenemos que poner al tiro.
Siempre somos peatones contra ciclistas o ciclistas contra cochistas, o peatones y ciclistas contra los cochistas, el chiste es que no hemos entendido que la calle se comparte y que todos tenemos un lugar, "nos vale madre el otro".
El hoy no circula ha dividido muchísimo a la gente, y aún así se van a chingar porque seguirá empeorando la calidad del aire.
El problema de la contaminación no se solucionará con programas mediocres como dejar de circular un millon de autos diario, no, eso no será suficiente. Tampoco funcionará si el transporte público no se ordena, se mejora, se vuelve amable y eficaz.
Necesitamos dejar de señalarnos unos a otros soltando juicios tontos sobre la forma de movilizarnos y exigir, todos juntos, políticas públicas eficaces, integrales, pensadas y democráticas.
Ayer, el Secretario de Movilidad de CDMX, Hérctor Serrano dio a conocer el programa "Mas por coche" donde los automóviles de los funcionarios serán compartidos con la gente. ¿Qué? ¿Es neta?
Perdon por lo que le toca pero ¡Qué pendejos!, no necesitamos programas populistas de medio cachete, lo que necesitamos es que se pongan a trabajar desde las legislaciones.
A las empresas que no cumplan con certificados ecologicos, que les apliquen impuestos y a las que promuevan trabajar desde casa, uso compartido del auto, tranporte de la empresa, cicloestacionamientos, facilidades de movilidad para sus empleados, pues, a esas empresas hay que darles estímulos.
Conozco familias de 5 personas y 4 autos. Conozco gente que va a la tienda a dos cuadras en auto. El problema es el uso irracional del auto, el insuficiente e ineficiente transporte público, las empresas que no hacen nada para que sus empleados tengan mayor movilidad, los funcionarios públicos que no tienen ni idea de lo que se trata la movilidad y siguen dando despensas ¡Idiotas!.
Esta crisis ambiental es un monstruo de varias cabezas y veo que cada uno defiende una.
Se activan las fases de contigencia ambiental, se recomienda no hacer actividades físicas al aire libre, ¡Que todos permanezcan dentro de sus casas! pero ¡no se asusten!, los autos pueden seguir en las calles.
Según INEGI, hay casi 5 millones de autos particulares en la CDMX que representa casi el 11% del parque automotor de todo el país y que si lo sumamos con el EDOMX termina siendo el 20%. Estamos hablando de alrededor de 9 millones de autos de uso particular.
¿Qué significa esto y en qué sentido debemos tomarlo?
Desde mi punto de vista hay varias vertientes: Contaminación del aire, salud pública, espacio público, equidad, derechos humanos, economía, etc.
Es increíble que hay conductores que invaden el carril del metrobús a la hora pico. Tener un auto en esta ciudad tiene un costo muy alto, creo que hay personas que asumen los costos económicos a cambio de comodidad y "estatus social", aunque no han tomado en cuenta que tener un auto en esta urbe es mucho más caro en otros sentidos: un auto no es para llegar más rápido, es para viajar más cómodo y por eso tienes que tener claro que el uso del automóvil implica un costo en tiempo y por supuesto en calidad de vida.
La idea ochentera de tener tu primer auto antes de los 30 como reflejo de "estar haciendolo bien" ha quedado atrás, ahora nos acomoda más viajar, comer, conocer, y usar lo más posible el pasaporte y un buen traje de baño. El auto como objeto aspiracional y reflejo de la movilidad social ha quedado atrás.
Usar la bicicleta como transporte es un acto de empoderamiento individual y social, es divertido, es sano, es relajante y en CDMX es pelígroso. No hay nada más urbano que el uso de la bicicleta como transporte, en Europa la vida se mueve en bicicleta, en países como México se sigue viendo de manera recreativa unicamente. Es decir, la persona que va en auto lleva prisa y el pinche ciclista de enfrente se va divirtiendo "¡Qué se mueva el cabron!". Pero no, también nos transportamos en bici y también llevamos prisa y también vamos a la oficina.
El transporte público............................................... la neta es indefendible.
El metro cuenta con 226 km de recorrido, 195 estaciones en 12 líneas y NO es suficiente.
En 2011 tranportaba a 7.6 millones de pasajeros todos los días, creo que aún así es muy noble para los $5 pesos que cuesta y me parece innecesario mencionar lo que sucede en horas pico dentro de este transporte. (fuente metro.cdmx.gob.mx)
El metrobús tiene 208 estaciones en 125 km repartidos en 6 líneas. A veces me da miedo subirme al metrobús, está rebasado por mucho en capacidad y seguridad. La verdad es que no quiero hablar de los microbuses, los evito lo más posible, sin mencionar a las combis y otros vehículos que son pequeñas plagas que se pelean por el pasaje y por eso tantos accidentes. El transporte consecionado pudo haber sido un avance en la democratización del subempleo en la CDMX, terminó siendo una anarquía, bomba de tiempo y peligro constante para los habitantes de la ciudad. (fuente metrobus.cdmx.gob.mx)
Entonces, ¿Está bien o no el hoy no circula?
No voy a defender la necedad de las personas y su uso irracional del auto, esas personas que tienen todas su capacidades pero ninguna voluntad. Egoístas irracionales, creyentes del "lo pago", aunque creo que ni siquiera saben que no les alcanza, a esos no voy a defender, a los "chingones" que invanden el carril del metrobús, tampoco a los que se estacionan sobre el paso peatonal, a los que se niegan a compartir el auto, a los que se sienten orgullosos del "estatús" que su auto les regresa, a esos tampoco pero es necesario reconocer que el "Hoy no circula" es una tontería, un paliativo, una pequeña aspirina para el mega infarto que está sucediendo. No es un odio infundado, ni una señalización indiscrimiada a los "cochistas", es una reflexión a lo que sucede con nuestra ciudad, en verdad, es serio:
En un semáforo cualquiera, con una fase de 50 segundos hagan el ejercicio de ver los autos detenidos por el rojo. ¿Cuántos autos son? ¿Cuántas personas vienen en cada auto?.
La estadística dice que son 1.2 pasajeros por auto.
Ahora voltea a ver el metrobús. ¿Cuántos pasajeros por metro cuadrado?, además la ciudad está en contingencia ambiental, los niños no pueden salir a jugar o no puedes salir a correr al parque. ¿Ya viste en realidad cual es la contingencia?
Cuando volteas a ver a los cuarenta autos y a sus 48 pasajeros piensas que el espacio público está subutilizado. Pero en realidad no, está mal distribuido.
Aquí es donde nos tenemos que poner al tiro.
Siempre somos peatones contra ciclistas o ciclistas contra cochistas, o peatones y ciclistas contra los cochistas, el chiste es que no hemos entendido que la calle se comparte y que todos tenemos un lugar, "nos vale madre el otro".
El hoy no circula ha dividido muchísimo a la gente, y aún así se van a chingar porque seguirá empeorando la calidad del aire.
El problema de la contaminación no se solucionará con programas mediocres como dejar de circular un millon de autos diario, no, eso no será suficiente. Tampoco funcionará si el transporte público no se ordena, se mejora, se vuelve amable y eficaz.
Necesitamos dejar de señalarnos unos a otros soltando juicios tontos sobre la forma de movilizarnos y exigir, todos juntos, políticas públicas eficaces, integrales, pensadas y democráticas.
Ayer, el Secretario de Movilidad de CDMX, Hérctor Serrano dio a conocer el programa "Mas por coche" donde los automóviles de los funcionarios serán compartidos con la gente. ¿Qué? ¿Es neta?
Perdon por lo que le toca pero ¡Qué pendejos!, no necesitamos programas populistas de medio cachete, lo que necesitamos es que se pongan a trabajar desde las legislaciones.
A las empresas que no cumplan con certificados ecologicos, que les apliquen impuestos y a las que promuevan trabajar desde casa, uso compartido del auto, tranporte de la empresa, cicloestacionamientos, facilidades de movilidad para sus empleados, pues, a esas empresas hay que darles estímulos.
Conozco familias de 5 personas y 4 autos. Conozco gente que va a la tienda a dos cuadras en auto. El problema es el uso irracional del auto, el insuficiente e ineficiente transporte público, las empresas que no hacen nada para que sus empleados tengan mayor movilidad, los funcionarios públicos que no tienen ni idea de lo que se trata la movilidad y siguen dando despensas ¡Idiotas!.
Esta crisis ambiental es un monstruo de varias cabezas y veo que cada uno defiende una.
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lunes, 7 de marzo de 2016
Todos somos iguales, menos los reggaetoneros
El otro día estaba mirando en internet una película mexicana con una temática bastante explotada ultimamente. El tema de relaciones gay ingresado en un escenario de la vida cotidianta, a mi parecer, tiene muchísimos vértices y creo también que cada película con cada historia podría servir para romper dogmas.
Entiendo que no toda obra cinematográfica debe ser una "joya" del cine, entiendo también que hay chocolates para el cerebro, palomeras, pues. Pero lo que no me parece congurente, al contrario, me parece un tanto asqueroso, es enmarcar un discurso de igualdad, respeto y amor al projimo cuando en realidad la retórica abierta es clasista y elitista.
Me refiero a la película "Cuatro Lunas".
No mencionaré nada sobre las actuaciones, la dirección, el arte o la fotografía pero definitivamente el discurso no es elocuente y dista mucho de tener congruencia.
La película narra cuatro historias de personas homosexuales y la complejidad de su relación con el mundo. El problema es cuando en una escena la pareja de adolescentes están comiendo en un restaurante de manera amena, se están preguntando uno al otro sobre sus gustos musicales y comida, uno de ellos elabora un poco más sobre su libro favorito y menciona a "El principito". Dentro de esa elaboración de gustos menciona algo parecido a esto: "me gusta la música de los ochenta, pop y esas cosas, me gusta casi de todo menos lo que es muy naco como el reggeaton y esas cosas".
Me sé neurótico pero me brincó muchísimo esa parte, sobre todo cuando hablas de un respeto y redefinir la otredad en una sociedad como esta.
En ese momento me perdió la película. Ya no le creí nada, mucho menos cuando al final de la película hay un slogan que dice: "Amor es amor"
Un personaje que se tambalea por el tema de aceptación y su relación con otro hombre, que busca ser reconocido y aceptado no solo como indiviudo gay sino como pareja y termina diciendo "menos lo que es muy naco como el reggeaton".
No sé ustedes pero creo que el escritor, director y quien sea tienen que revisar los libretos porque ese dialogo es clasista, elitista y discrimina.
Irónico y triste pero esos pensamientos progresistas gestados en mesitas de starbucks no están siendo realmente un discurso como tal, mas bien, el lindo ejercicio que parecía ser una suave sublevación social terminó siendo un falso e insostenido producto comercial.
Entiendo que no toda obra cinematográfica debe ser una "joya" del cine, entiendo también que hay chocolates para el cerebro, palomeras, pues. Pero lo que no me parece congurente, al contrario, me parece un tanto asqueroso, es enmarcar un discurso de igualdad, respeto y amor al projimo cuando en realidad la retórica abierta es clasista y elitista.
Me refiero a la película "Cuatro Lunas".
No mencionaré nada sobre las actuaciones, la dirección, el arte o la fotografía pero definitivamente el discurso no es elocuente y dista mucho de tener congruencia.
La película narra cuatro historias de personas homosexuales y la complejidad de su relación con el mundo. El problema es cuando en una escena la pareja de adolescentes están comiendo en un restaurante de manera amena, se están preguntando uno al otro sobre sus gustos musicales y comida, uno de ellos elabora un poco más sobre su libro favorito y menciona a "El principito". Dentro de esa elaboración de gustos menciona algo parecido a esto: "me gusta la música de los ochenta, pop y esas cosas, me gusta casi de todo menos lo que es muy naco como el reggeaton y esas cosas".
Me sé neurótico pero me brincó muchísimo esa parte, sobre todo cuando hablas de un respeto y redefinir la otredad en una sociedad como esta.
En ese momento me perdió la película. Ya no le creí nada, mucho menos cuando al final de la película hay un slogan que dice: "Amor es amor"
Un personaje que se tambalea por el tema de aceptación y su relación con otro hombre, que busca ser reconocido y aceptado no solo como indiviudo gay sino como pareja y termina diciendo "menos lo que es muy naco como el reggeaton".
No sé ustedes pero creo que el escritor, director y quien sea tienen que revisar los libretos porque ese dialogo es clasista, elitista y discrimina.
Irónico y triste pero esos pensamientos progresistas gestados en mesitas de starbucks no están siendo realmente un discurso como tal, mas bien, el lindo ejercicio que parecía ser una suave sublevación social terminó siendo un falso e insostenido producto comercial.
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lunes, 8 de febrero de 2016
Me voy a enamorar de quien no me necesite
Enamórate de alguien que sepa tender la cama,
de un ladron de besos incautos,
Enamórate de quien te hable de otra cosa, de quien sabe estar lejos
y cerca de tí. De quien te marca en un concierto para que escuches la canción que más le gusta a él o la que hace recordarte, no te vayas.
Enámorate de quien te tome de la mano inconcientemente, sin planearlo.
Si sube los pies a tus piernas mientras ven una película en casa, no lo dejes ir.
Si canta en la regadera, también; y si no lo hace, aún más.
Enámorate de quien tiene muchos amigos y amigas,y más si está con ellos en los momentos difíciles.
Busca a quien te busque y acercate a quien disfruta lo que hace, su trabajo y su vida.
Pregúntale: ¿Has viajado solo?. Si la respuesta es sí: enamórate.
Enamórate si sabe cocinar y si no lo hace, que sepa resolverlo;
del que hable con la mirada.
Enamórate de quien piense en tí y te lo diga y cuando no, pues no.
Enamórate de quien sabe disfrutar un respiro lejos de todo, de quien tiene muchas anécdotas.
Si te pone límites y es claro al hablarte, quédate ahí.
Enamórate de la forma en que te busca y la forma en que se ha encontrado a él mismo.
Del que está orgulloso de la forma en que se lleva su vida, enamórate.
Si lee un libro en silencio mientras tú haces lo mismo, ¿qué más buscas?
Si respeta la rutina tanto como lo hace con la improvisación, anímate.
Si se ama, ámalo.
Enamórate de quién sabe apoyarse en tí y sabes que estará para tí.
Si se enreda sus pies con los tuyos, aún teniendolos fríos, enamórate.
Si se despierta antes y no te despierta, quédate ahí pero si te despierta con un beso, enámorate.
Si necesita un favor y te lo sabe pedir, ya estuvo.
Si está contigo porque lo decidió y no por no estar solo, puedes enamorarte.
Si no te necesita y aún así está contigo. Jamás lo dejes ir.
de un ladron de besos incautos,
Enamórate de quien te hable de otra cosa, de quien sabe estar lejos
y cerca de tí. De quien te marca en un concierto para que escuches la canción que más le gusta a él o la que hace recordarte, no te vayas.
Enámorate de quien te tome de la mano inconcientemente, sin planearlo.
Si sube los pies a tus piernas mientras ven una película en casa, no lo dejes ir.
Si canta en la regadera, también; y si no lo hace, aún más.
Enámorate de quien tiene muchos amigos y amigas,y más si está con ellos en los momentos difíciles.
Busca a quien te busque y acercate a quien disfruta lo que hace, su trabajo y su vida.
Pregúntale: ¿Has viajado solo?. Si la respuesta es sí: enamórate.
Enamórate si sabe cocinar y si no lo hace, que sepa resolverlo;
del que hable con la mirada.
Enamórate de quien piense en tí y te lo diga y cuando no, pues no.
Enamórate de quien sabe disfrutar un respiro lejos de todo, de quien tiene muchas anécdotas.
Si te pone límites y es claro al hablarte, quédate ahí.
Enamórate de la forma en que te busca y la forma en que se ha encontrado a él mismo.
Del que está orgulloso de la forma en que se lleva su vida, enamórate.
Si lee un libro en silencio mientras tú haces lo mismo, ¿qué más buscas?
Si respeta la rutina tanto como lo hace con la improvisación, anímate.
Si se ama, ámalo.
Enamórate de quién sabe apoyarse en tí y sabes que estará para tí.
Si se enreda sus pies con los tuyos, aún teniendolos fríos, enamórate.
Si se despierta antes y no te despierta, quédate ahí pero si te despierta con un beso, enámorate.
Si necesita un favor y te lo sabe pedir, ya estuvo.
Si está contigo porque lo decidió y no por no estar solo, puedes enamorarte.
Si no te necesita y aún así está contigo. Jamás lo dejes ir.
domingo, 3 de enero de 2016
Carta abierta a mis necesidades afectivas. Versión al público
Hola,
Fue así como un día de pronto no supe distinguir si esa sensación en el estómago era causada por la cena de la noche anterior, quizá un poco de gastritis o la típica indigestión que causa el último taco que ya no era necesario pero si merecedor.
Tampoco seré tan duro conmigo mismo, sus efectos ya no son como antes, ya casi no hay sudor en las manos ni mandíbula rígida, es más, ya puedo dormir en seguida de acostarme. No por eso dejan de existir y me parece absurdo negarlas pero tampoco dejo que me acompañen todos los días a todos lados. No se ofendan pero son como el gato, sé que ahí están porque cuando llego a casa, a veces entran conmigo, a veces se quedan en la puerta, a veces pasan días sin saber de ustedes pero en ocaciones rascan la puerta para entrar a media noche. Así son ustedes, en ocaciones desapercibidas, en otras un puto dolor de cabeza.
He podido identificar fechas que detonan su presencia en mi mente y en mi vida. El día posterior a mi cumpleaños, después del festejo viene el síndrome de abstinencia de la fiesta y ahí es cuando se suben a mi cabeza en sentido efervecente. Las fechas decembrinas se vuelven invitaciones abiertas a quedarse conmigo como un familiar invasivo que se autoinvita a pasar una temporada en casa. Aún así, ahora es más fácil, ya les permito subirse a la cama y de vez en cuando, las abrazo para dormir. Ya tengo ritos mañaneros que me distraen para evitar hacerles caso de más. Recuerdo también que su presencia se vuelve un poco más basta cuando las cosas se tornan un poco complicadas, temporadas de mucho estres, madrazos de realidad, cuando mi resistencia al cambio se ve sobrepasada por alguna situación y necesito soltar y sentir el madrazo, pues después del madrazo llegan ustedes.
Ustedes, mis necesidades afectivas.
No me da miedo decir que están aquí siempre y a pesar de que en ocaciones logro no recordarlas, no
me las puedo quitar de encima. Ustedes, a las que tuve que aceptar y reconocer en mi vida para
poder escucharlas y por fin, empezar entenderlas; y siendo sinceros no son tan grotescas, al contario, tienen un dejo de ternura. A veces me cagan y me gustaría que desaparecieran, a veces las odio y las quiero encerrar, ignoraralas y perdon pero a veces hasta las he minimizado.
Aunque, seamos sinceros, ustedes también han culeras conmigo.
Debo reconocer que gracias a que hemos aprendido a vivir juntos, sin estorbarnos pero escuchandonos cuando levantamos la mano. Quizá a veces me enojo por que ahí siguen, y aunque no son las mismas de hace varios años, pinches ogetes, ya nos llevamos mejor. Recuerdo que era muy jóven cuando las noté por primera vez, creo que no fue un buen encuentro y terminamos mal, se pasaron de cabronas, no estaba listo para ese encuentro.
Hoy ya no soy el mismo que salía huyendo al verlas, ustedes tampoco son el monstruo bajo la cama, sin forma ni cara, por fin todos hemos crecido y madurado, nos hemos visto los rostros. Hoy entiendo que son parte de mi y que escucharlas es escucharme a mi, y entedenderlas es parte de conocerme a mí, además, ustedes han aprendido a tener forma y claridad, dejaron de subirse a mi cabeza y jalarme por todos lados. Recuerdo las formas que tenía para quitarmelas de encima, me devertía pero solo las embriagaba para que no estuvieran chingando. Hoy he podido verles el rostro y por supuesto que también he aprendido a ceder ante ustedes y otras a no dejarlas que se pasen de listas. Aunque a veces se confunden con berrinches, no siempre es bueno voltear a verlas, menos cuando es un pinche berrinche o un impulso generado desde afuera. Así como yo, ustedes también han aprendido a madurar y hoy nos aceptamos mutuamente y hoy buscamos un fin congruente: estar bien.
Es por eso que nos podemos sentar a tomar un café todos juntos, y no seamos hipócritas porque muchas veces estamos ahí a huevo y no llegamos a ningún acuerdo pero también nuestra paciencia es el mediador que nos hace seguir en discusion. Ya sé quien de ustedes es la más necia y también sé como acercarme y ponernos de acuerdo.
Ustedes, mis necesidades afectivas. Las que se han vuelto un poquito más exigentes, las que aprendieron junto conmigo a que el valor y el amor es desde dentro y además propio. Ya podemos relacionarnos con mas gente y no siento que se jalen hacia los demás como perros desbocados, ya no las veo temerosas de las opiniones de los demás y por supuesto ya no veo que estén a partir del enojo ni de la tristeza; ya hacemos lo que nosotros decidimos por cuenta propia, con alguien, sin alguien o a pesar de alguien. Hemos ido a conciertos y festivales de música a cantar y bailar como locos, hemos conocido lugares fantásticos y no necesitar de nadie para confirmar que sí es fantástico. ¿Cuánta comida no hemos probado? ¿Recuerdan los amaneceres en Acapulco y el día que nos perdimos en una carretera de la península de Yucatán sin gasolina, de noche y sin señal en el teléfono? Las últimas vacaciones en la playa sin que nadie nos conozca y los nuevos amigos que hicimos y justo, también hemos estado para apoyar a la gente que quiero, sin estorbarme me dejan ser fuerte para los demás, he rezado desde ustedes y también me he enojado con ustedes cuando flaquean y no son congruentes. Hay veces que no tienen un pinche gramo de elocuencia pero es porque se distraen viendo algo más. No he dejado de vivir a pesar de ustedes. Ahora entiendo que mi corazón no les pertence pero lo utilizan para hablarme.
La última vez que nos vimos de frente las noté diferentes, me dio gusto verlas más maduras; hemos crecido.
Las noto más ambiciosas pero sin perder su espíritu lúdico. También las noté ansiosas, creo que eso jamás se nos quitará. Creo haberlas visto un poco melancólicas y cariñosas al mismo tiempo, y por fin las escuché lo que tenían que decirme. Me gustó conocerlas firmes y reales. Por fin nos estamos entendiendo.
¿Entonces?, ¿Vamos?.
Saludos
Eduardo
Fue así como un día de pronto no supe distinguir si esa sensación en el estómago era causada por la cena de la noche anterior, quizá un poco de gastritis o la típica indigestión que causa el último taco que ya no era necesario pero si merecedor.
Tampoco seré tan duro conmigo mismo, sus efectos ya no son como antes, ya casi no hay sudor en las manos ni mandíbula rígida, es más, ya puedo dormir en seguida de acostarme. No por eso dejan de existir y me parece absurdo negarlas pero tampoco dejo que me acompañen todos los días a todos lados. No se ofendan pero son como el gato, sé que ahí están porque cuando llego a casa, a veces entran conmigo, a veces se quedan en la puerta, a veces pasan días sin saber de ustedes pero en ocaciones rascan la puerta para entrar a media noche. Así son ustedes, en ocaciones desapercibidas, en otras un puto dolor de cabeza.
He podido identificar fechas que detonan su presencia en mi mente y en mi vida. El día posterior a mi cumpleaños, después del festejo viene el síndrome de abstinencia de la fiesta y ahí es cuando se suben a mi cabeza en sentido efervecente. Las fechas decembrinas se vuelven invitaciones abiertas a quedarse conmigo como un familiar invasivo que se autoinvita a pasar una temporada en casa. Aún así, ahora es más fácil, ya les permito subirse a la cama y de vez en cuando, las abrazo para dormir. Ya tengo ritos mañaneros que me distraen para evitar hacerles caso de más. Recuerdo también que su presencia se vuelve un poco más basta cuando las cosas se tornan un poco complicadas, temporadas de mucho estres, madrazos de realidad, cuando mi resistencia al cambio se ve sobrepasada por alguna situación y necesito soltar y sentir el madrazo, pues después del madrazo llegan ustedes.
Ustedes, mis necesidades afectivas.
No me da miedo decir que están aquí siempre y a pesar de que en ocaciones logro no recordarlas, no
me las puedo quitar de encima. Ustedes, a las que tuve que aceptar y reconocer en mi vida para
poder escucharlas y por fin, empezar entenderlas; y siendo sinceros no son tan grotescas, al contario, tienen un dejo de ternura. A veces me cagan y me gustaría que desaparecieran, a veces las odio y las quiero encerrar, ignoraralas y perdon pero a veces hasta las he minimizado.
Aunque, seamos sinceros, ustedes también han culeras conmigo.
Debo reconocer que gracias a que hemos aprendido a vivir juntos, sin estorbarnos pero escuchandonos cuando levantamos la mano. Quizá a veces me enojo por que ahí siguen, y aunque no son las mismas de hace varios años, pinches ogetes, ya nos llevamos mejor. Recuerdo que era muy jóven cuando las noté por primera vez, creo que no fue un buen encuentro y terminamos mal, se pasaron de cabronas, no estaba listo para ese encuentro.
Hoy ya no soy el mismo que salía huyendo al verlas, ustedes tampoco son el monstruo bajo la cama, sin forma ni cara, por fin todos hemos crecido y madurado, nos hemos visto los rostros. Hoy entiendo que son parte de mi y que escucharlas es escucharme a mi, y entedenderlas es parte de conocerme a mí, además, ustedes han aprendido a tener forma y claridad, dejaron de subirse a mi cabeza y jalarme por todos lados. Recuerdo las formas que tenía para quitarmelas de encima, me devertía pero solo las embriagaba para que no estuvieran chingando. Hoy he podido verles el rostro y por supuesto que también he aprendido a ceder ante ustedes y otras a no dejarlas que se pasen de listas. Aunque a veces se confunden con berrinches, no siempre es bueno voltear a verlas, menos cuando es un pinche berrinche o un impulso generado desde afuera. Así como yo, ustedes también han aprendido a madurar y hoy nos aceptamos mutuamente y hoy buscamos un fin congruente: estar bien.
Es por eso que nos podemos sentar a tomar un café todos juntos, y no seamos hipócritas porque muchas veces estamos ahí a huevo y no llegamos a ningún acuerdo pero también nuestra paciencia es el mediador que nos hace seguir en discusion. Ya sé quien de ustedes es la más necia y también sé como acercarme y ponernos de acuerdo.
Ustedes, mis necesidades afectivas. Las que se han vuelto un poquito más exigentes, las que aprendieron junto conmigo a que el valor y el amor es desde dentro y además propio. Ya podemos relacionarnos con mas gente y no siento que se jalen hacia los demás como perros desbocados, ya no las veo temerosas de las opiniones de los demás y por supuesto ya no veo que estén a partir del enojo ni de la tristeza; ya hacemos lo que nosotros decidimos por cuenta propia, con alguien, sin alguien o a pesar de alguien. Hemos ido a conciertos y festivales de música a cantar y bailar como locos, hemos conocido lugares fantásticos y no necesitar de nadie para confirmar que sí es fantástico. ¿Cuánta comida no hemos probado? ¿Recuerdan los amaneceres en Acapulco y el día que nos perdimos en una carretera de la península de Yucatán sin gasolina, de noche y sin señal en el teléfono? Las últimas vacaciones en la playa sin que nadie nos conozca y los nuevos amigos que hicimos y justo, también hemos estado para apoyar a la gente que quiero, sin estorbarme me dejan ser fuerte para los demás, he rezado desde ustedes y también me he enojado con ustedes cuando flaquean y no son congruentes. Hay veces que no tienen un pinche gramo de elocuencia pero es porque se distraen viendo algo más. No he dejado de vivir a pesar de ustedes. Ahora entiendo que mi corazón no les pertence pero lo utilizan para hablarme.
La última vez que nos vimos de frente las noté diferentes, me dio gusto verlas más maduras; hemos crecido.
Las noto más ambiciosas pero sin perder su espíritu lúdico. También las noté ansiosas, creo que eso jamás se nos quitará. Creo haberlas visto un poco melancólicas y cariñosas al mismo tiempo, y por fin las escuché lo que tenían que decirme. Me gustó conocerlas firmes y reales. Por fin nos estamos entendiendo.
¿Entonces?, ¿Vamos?.
Saludos
Eduardo
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