martes, 5 de abril de 2016

Macro infarto ambiental, la aspirina y el hoy no circula

La ciudad hecha un nudo, el mismo nudo que sentimos en la garganta, mas bien, se siente como urticaria por la basura que respiramos en vez de aire.
Se activan las fases de contigencia ambiental, se recomienda no hacer actividades físicas al aire libre, ¡Que todos permanezcan dentro de sus casas! pero ¡no se asusten!, los autos pueden seguir en las calles.
Según INEGI, hay casi 5 millones de autos particulares en la CDMX que representa casi el 11% del parque automotor de todo el país y que si lo sumamos con el EDOMX termina siendo el 20%. Estamos hablando de alrededor de 9 millones de autos de uso particular.

¿Qué significa esto y en qué sentido debemos tomarlo?

Desde mi punto de vista hay varias vertientes: Contaminación del aire, salud pública, espacio público, equidad, derechos humanos, economía, etc.

Es increíble que hay conductores que invaden el carril del metrobús a la hora pico. Tener un auto en esta ciudad tiene un costo muy alto, creo que hay personas que asumen los costos económicos a cambio de comodidad y "estatus social", aunque no han tomado en cuenta que tener un auto en esta urbe es mucho más caro en otros sentidos: un auto no es para llegar más rápido, es para viajar más cómodo y por eso tienes que tener claro que el uso del automóvil implica un costo en tiempo y por supuesto en calidad de vida.

La idea ochentera de tener tu primer auto antes de los 30 como reflejo de "estar haciendolo bien" ha quedado atrás, ahora nos acomoda más viajar, comer, conocer, y usar lo más posible el pasaporte y un buen traje de baño. El auto como objeto aspiracional y reflejo de la movilidad social ha quedado atrás.

Usar la bicicleta como transporte es un acto de empoderamiento individual y social, es divertido, es sano, es relajante y en CDMX es pelígroso. No hay nada más urbano que el uso de la bicicleta como transporte, en Europa la vida se mueve en bicicleta, en países como México se sigue viendo de manera recreativa unicamente. Es decir, la persona que va en auto lleva prisa y el pinche ciclista de enfrente se va divirtiendo "¡Qué se mueva el cabron!". Pero no, también nos transportamos en bici y también llevamos prisa y también vamos a la oficina.

El transporte público............................................... la neta es indefendible.

El metro cuenta con 226 km de recorrido, 195 estaciones en 12 líneas y NO es suficiente.
En 2011 tranportaba a 7.6 millones de pasajeros todos los días, creo que aún así es muy noble para los $5 pesos que cuesta y me parece innecesario mencionar lo que sucede en horas pico dentro de este transporte. (fuente metro.cdmx.gob.mx)

El metrobús tiene 208 estaciones en 125 km repartidos en 6 líneas. A veces me da miedo subirme al metrobús, está rebasado por mucho en capacidad y seguridad. La verdad es que no quiero hablar de los microbuses, los evito lo más posible, sin mencionar a las combis y otros vehículos que son pequeñas plagas que se pelean por el pasaje y por eso tantos accidentes. El transporte consecionado pudo haber sido un avance en la democratización del subempleo en la CDMX, terminó siendo una anarquía, bomba de tiempo y peligro constante para los habitantes de la ciudad. (fuente metrobus.cdmx.gob.mx)

 Entonces, ¿Está bien o no el hoy no circula?

No voy a defender la necedad de las personas y su uso irracional del auto, esas personas que tienen todas su capacidades pero ninguna voluntad. Egoístas irracionales, creyentes del "lo pago", aunque creo que ni siquiera saben que no les alcanza, a esos no voy a defender, a los "chingones" que invanden el carril del metrobús, tampoco a los que se estacionan sobre el paso peatonal, a los que se niegan a compartir el auto, a los que se sienten orgullosos del "estatús" que su auto les regresa, a esos tampoco pero es necesario reconocer que el "Hoy no circula" es una tontería, un paliativo, una pequeña aspirina para el mega infarto que está sucediendo. No es un odio infundado, ni una señalización indiscrimiada a los "cochistas", es una reflexión a lo que sucede con nuestra ciudad, en verdad, es serio:

En un semáforo cualquiera, con una fase de 50 segundos hagan el ejercicio de ver los autos detenidos por el rojo. ¿Cuántos autos son? ¿Cuántas personas vienen en cada auto?.
La estadística dice que son 1.2 pasajeros por auto.
Ahora voltea a ver el metrobús. ¿Cuántos pasajeros por metro cuadrado?, además la ciudad está en contingencia ambiental, los niños no pueden salir a jugar o no puedes salir a correr al parque. ¿Ya viste en realidad cual es la contingencia?
Cuando volteas a ver a los cuarenta autos y a sus 48 pasajeros piensas que el espacio público está subutilizado. Pero en realidad no, está mal distribuido.
Aquí es donde nos tenemos que poner al tiro.
Siempre somos peatones contra ciclistas o ciclistas contra cochistas, o peatones y ciclistas contra los cochistas, el chiste es que no hemos entendido que la calle se comparte y que todos tenemos un lugar, "nos vale madre el otro".

El hoy no circula ha dividido muchísimo a la gente, y aún así se van a chingar porque seguirá empeorando la calidad del aire.
El problema de la contaminación no se solucionará con programas mediocres como dejar de circular un millon de autos diario, no, eso no será suficiente. Tampoco funcionará si el transporte público no se ordena, se mejora, se vuelve amable y eficaz.
Necesitamos dejar de señalarnos unos a otros soltando juicios tontos sobre la forma de movilizarnos y exigir, todos juntos, políticas públicas eficaces, integrales, pensadas y democráticas.
Ayer, el Secretario de Movilidad de CDMX, Hérctor Serrano dio a conocer el programa "Mas por coche" donde los automóviles de los funcionarios serán compartidos con la gente. ¿Qué? ¿Es neta?
Perdon por lo que le toca pero ¡Qué pendejos!, no necesitamos programas populistas de medio cachete, lo que necesitamos es que se pongan a trabajar desde las legislaciones.
A las empresas que no cumplan con certificados ecologicos, que les apliquen impuestos y a las que promuevan trabajar desde casa, uso compartido del auto, tranporte de la empresa, cicloestacionamientos, facilidades de movilidad para sus empleados, pues, a esas empresas hay que darles estímulos.
Conozco familias de 5 personas y 4 autos. Conozco gente que va a la tienda a dos cuadras en auto. El problema es el uso irracional del auto, el insuficiente e ineficiente transporte público, las empresas que no hacen nada para que sus empleados tengan mayor movilidad, los funcionarios públicos que no tienen ni idea de lo que se trata la movilidad y siguen dando despensas ¡Idiotas!.

Esta crisis ambiental es un monstruo de varias cabezas y veo que cada uno defiende una.