Me queda claro que si de algo adolece esta ciudad es de organización y estructura en el transporte público. Mientras ciudadanos y ONGs buscan y exigen una movilidad eficiente y decente, existen obstáculos que hacen tropezar los avances. Esos obstáculos son más de forma que de fondo.
Una ciudad donde el transporte público está colapsado y hoy en día no solo es ineficiente sino también peligroso; y es que los trenes del metro chocan entre ellos llegando a las estaciones, una línea 12 nueva pero mal hecha desde una turbulencia de corrupción, una Secretaría de Movilidad que cuenta con un preciso inventario, índice y control de las rutas y unidades de microbuses. Según INEGI casi el 30% de los accidentes de tránsito incluye un vehículo de transporte público.
¿Cómo empezaremos a hablar de una ciudad desarrollada cuando la movilidad es un derecho humano inexistente?
En los últimos meses se ha vuelto un tema la contratación de taxis con vehículos particulares. La descripción me la voy a ahorrar pero estoy hablando de Uber.
Quitando moralismos y términos de eficiencia y control y todos los argumentos existentes o sacados de la manga (incluye prejuicios en el mismo precio), yo solo me pregunto:
El gobierno de la Ciudad de México con qué cara intervendrá en un tema de taxis "piratas" o no si su propia chamba de movilidad la tiene hecha un asco?
¿Qué sigue? que la gaviota nos venga a decir muy ofendida que somos unos envidiosos chismosos y que su casa blanca es a base de sus años como actriz............... esperen.....
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