Domingo por la noche, tomando una infusión y ordenando objetos y objetivos dentro de estas paredes porque el miércoles por la tarde llega mi mamá, aquí; ella vive a 2000 km de distancia, ella decidió hacer su vida con mi papá y mis hermanos en otra ciudad, a una altura cero y con palmeras en vez de postes de luz. No la culpo, al contrario, la felicito por haber tomado esa decisión, para ella, para estar mejor.
Al principio culpaba su ausencia (no a ella) por mi sentimiento de vacío y de vertigo, ahora digo qué su decisión fué lo mejor, por lo menos para los dos.
El vacío que sentía no era por que ella no estuviera, era porque yo no tenía con que llenar ese espacio, tiempo, cariño, palabras y demás. Era una parte de vida que me negaba a sustituir con mi propia vida y actividades. Ahora soy una persona más íntegra, más independiente y más conciente de que alguien debe ser individuo completo antes de ser algo, hijo, novio, papá ó algo.
Ahora discuto con mi madre por cualquier cosa, nos ponemos jetas y a veces hasta nos damos el lujo de no hablarnos pero hay algo muy importante que los dos sabemos y nos hace estar juntos por el amor más sincero: "Má, no te debo y no me debes"; eso significa que estamos juntos porque nos amamos y aunque no estemos de acuerdo muchas veces en las decisiones del otro, nos respetamos, Aprendimos de un vacío, de la ausencia y de la sombra, ahora todo brilla y es más claro para ambos.
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